El Santo Rosario
Misterios Luminosos
En Bendita, una voz cálida reza el Rosario contigo, Avemaría por Avemaría, también con el teléfono bloqueado.
1. El Bautismo en el Jordán
Mt 3, 16-17
Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.» En el Bautismo de Jesús se manifiesta el misterio de la Trinidad: el Padre da testimonio del Hijo, y el Espíritu Santo desciende sobre él, inaugurando su misión pública de salvación. (Mt 3, 16-17)
2. Las Bodas de Caná
Jn 2, 1-11
Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: «No tienen vino.» Jesús le responde: «¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.» Dice su madre a los sirvientes: «Haced lo que él os diga.» Este fue el primer signo que Jesús realizó, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él. (Jn 2, 1-11)
3. El Anuncio del Reino de Dios
Mc 1, 14-15
Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba el Evangelio de Dios diciendo: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en el Evangelio.» Jesús recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Su invitación a la conversión resuena para cada uno de nosotros hoy. (Mc 1, 14-15)
4. La Transfiguración
Mt 17, 1-8
Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salió una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.» (Mt 17, 1-8)
5. La Institución de la Eucaristía
Mt 26, 26-29
Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo.» Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: «Bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados.» En la última cena, Jesús nos dejó el sacramento de su presencia real y perpetua, alimento para nuestro camino de fe. (Mt 26, 26-29)
Cómo se reza
Se empieza con la señal de la cruz, el Credo, el acto de contrición, un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
En cada misterio: se anuncia, se reza un Padrenuestro, diez Avemarías, un Gloria y «Oh, Jesús mío».
Al terminar los cinco: la Salve, las Letanías, el Cordero de Dios y la oración final.
