El Santo Rosario
Misterios Dolorosos
En Bendita, una voz cálida reza el Rosario contigo, Avemaría por Avemaría, también con el teléfono bloqueado.
1. La Oración en el Huerto
Mt 26, 36-39
Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: «Sentaos aquí mientras voy a orar.» Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: «Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo.» Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú.» (Mt 26, 36-39)
2. La Flagelación de Jesús
Mt 27, 26
Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle. Él, que no cometió pecado ni se halló engaño en su boca, cuando era insultado no respondía con insultos; cuando padecía no amenazaba, sino que se entregaba al que juzga con justicia. Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado. Por sus llagas hemos sido curados. (Mt 27, 26 / 1Pe 2, 22-24)
3. La Coronación de Espinas
Mt 27, 27-30
Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y en su mano derecha una caña. Y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «Salve, Rey de los judíos.» Y escupiéndole, cogían la caña y le golpeaban en la cabeza. (Mt 27, 27-30)
4. Jesús con la Cruz a cuestas
Mc 15, 21-22
Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. Lo condujeron al lugar del Gólgota, que quiere decir de la «Calavera». Jesús, llevando su propia cruz, salió de la ciudad hacia el lugar llamado Calvario. Le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres que se dolían y lamentaban por él. Jesús dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.» (Mc 15, 21-22 / Lc 23, 27 / Mt 16, 24)
5. La Crucifixión y Muerte de Jesús
Lc 23, 33-46
Llegados al lugar llamado «La Calavera», le crucificaron allí a él y a los dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: «Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen.» Era ya eso de mediodía cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la media tarde. El velo del Santuario se rasgó por medio. Y Jesús, dando un fuerte grito dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu.» Y, dicho esto, expiró. (Lc 23, 33-46)
Cómo se reza
Se empieza con la señal de la cruz, el Credo, el acto de contrición, un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
En cada misterio: se anuncia, se reza un Padrenuestro, diez Avemarías, un Gloria y «Oh, Jesús mío».
Al terminar los cinco: la Salve, las Letanías, el Cordero de Dios y la oración final.
