El Santo Rosario
Misterios Gloriosos
En Bendita, una voz cálida reza el Rosario contigo, Avemaría por Avemaría, también con el teléfono bloqueado.
1. La Resurrección del Hijo de Dios
Lc 24, 1-6
El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro, y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían qué pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les dijeron: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado.» (Lc 24, 1-6)
2. La Ascensión del Señor al Cielo
Hch 1, 9-11
Dicho esto, fue elevado en presencia de ellos, y una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo cuando él se iba, dos hombres vestidos de blanco se les aparecieron y dijeron: «Galileos, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Este Jesús que ha sido llevado de entre vosotros al cielo, vendrá de la misma manera que lo habéis visto subir al cielo.» El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. (Hch 1, 9-11 / Mc 16, 19)
3. La Venida del Espíritu Santo
Hch 2, 1-4
Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. (Hch 2, 1-4)
4. La Asunción de María al Cielo
Lc 1, 46-49
María proclamó: «Engrandece mi alma al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí.» La Santísima Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial, como anticipación de la resurrección de todos los fieles. (Lc 1, 46-49)
5. La Coronación de María como Reina
Ap 12, 1
Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. María, Madre del Redentor, fue coronada como Reina del cielo y de la tierra. Desde su trono de gloria intercede sin cesar por todos sus hijos, conduciéndonos siempre hacia su Hijo Jesús. Santa María, Reina de los Ángeles, ruega por nosotros. (Ap 12, 1)
Cómo se reza
Se empieza con la señal de la cruz, el Credo, el acto de contrición, un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
En cada misterio: se anuncia, se reza un Padrenuestro, diez Avemarías, un Gloria y «Oh, Jesús mío».
Al terminar los cinco: la Salve, las Letanías, el Cordero de Dios y la oración final.
