Reflexión del día
Los brotes de la higuera
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Jesús nos invita hoy a mirar la higuera. Cuando le salen los brotes, todos saben que el verano está cerca.
Así también hay señales de que el reino de Dios se acerca. Hace falta tener los ojos abiertos para verlas.
Los brotes son pequeños, casi no se notan. Pero anuncian una estación nueva, llena de vida y de fruto.
Así llega el reino: sin ruido, en pequeños gestos de bondad y de perdón que casi nadie ve. Dios trabaja en lo pequeño de cada día, con una paciencia enorme.
Luego Jesús dice una frase que da mucha paz: «Pasarán el cielo y la tierra; mis palabras, en cambio, no pasarán».
Todo en este mundo cambia. Las fuerzas se van y las cosas cambian de lugar; pero la palabra de Jesús sigue firme.
Podemos apoyarnos en ella como en una roca. Lo que Él ha prometido, lo cumplirá, aunque a veces tarde más de lo que quisiéramos.
En la primera lectura, san Juan ve un gran trono blanco y a los muertos, grandes y pequeños, delante de Dios. Cada uno es juzgado según sus obras.
Pero la visión no termina en el juicio. San Juan ve «un nuevo cielo y una nueva tierra», y la ciudad santa que baja del cielo, lista como una novia.
Esa es nuestra esperanza. Dios no va a tirar a la basura lo que ha creado; lo va a hacer nuevo, y a nosotros con ello.
También en nuestra vida hay brotes de algo nuevo. Quizá una reconciliación que empieza o una paz que no esperábamos.
Hoy puedes pedirle a Dios ojos para ver esos brotes, y confianza para esperar el verano que Él prepara.
Todo lo demás pasará. Sus palabras no pasarán, y su amor por ti tampoco.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Oración del díaNueva cada mañana
Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy