Reflexión del día
Rezar sin desanimarse
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Jesús cuenta hoy la historia de una viuda que no se rinde. Un juez injusto no le hace caso, y ella vuelve una y otra vez a pedir justicia.
En tiempos de Jesús, una viuda era de las personas más desprotegidas. No tenía quién hablara por ella ni dinero para comprar favores.
Solo tenía su insistencia. Y al final, el juez, harto de verla llegar, le hace justicia.
Jesús no compara a Dios con ese juez. Nos dice que, si hasta un hombre sin corazón termina escuchando, ¡cuánto más escuchará Dios a sus hijos!
La parábola tiene un propósito claro: enseñarnos que hay que rezar siempre, sin desanimarse. A veces pedimos algo durante mucho tiempo y parece que no pasa nada.
Entonces nos desanimamos y dejamos de rezar. Pensamos que Dios no escucha, o que nuestra oración no vale.
Jesús nos invita a perseverar. La oración constante no sirve para convencer a Dios; sirve para que nuestro corazón se mantenga unido a Él.
Al final, Jesús hace una pregunta que nos toca a todos: el Hijo del hombre, «cuando venga, ¿encontrará fe en la tierra?».
En este sábado miramos a María, la mujer que supo esperar. Guardaba en su corazón lo que no entendía y seguía confiando.
Al pie de la cruz, cuando todo parecía perdido, ella siguió de pie. Y mientras los discípulos se escondían, su fe mantuvo encendida la esperanza.
San Juan, en la primera lectura, alaba a un cristiano que recibía en su casa a los misioneros. La fe se nota en la oración y también en la puerta abierta.
Si le estás pidiendo algo a Dios desde hace tiempo, no dejes de pedirlo. Ponlo en manos de María y sigue llamando a la puerta con confianza.
Dios escucha siempre, y nunca llega tarde a la cita con sus hijos.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Oración del díaNueva cada mañana
Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy