Pasaje del día
Apocalipsis 10, 8-11 · Salmo 119 (118)
En Bendita puedes escuchar el pasaje y su salmo con una voz cálida.
Yo, Juan, oí de nuevo la voz del cielo que me hablaba y me decía:
«Anda, toma el librito abierto que tiene en la mano el ángel que está de pie sobre el mar y sobre la tierra».
Fui hacia el ángel y le pedí que me diera el librito. Él me dijo:
«Tómalo y trágatelo: te dejará amargo el estómago, pero en la boca lo sentirás dulce como la miel».
Tomé el librito de la mano del ángel y me lo comí; en mi boca sabía dulce como la miel, pero, en cuanto me lo tragué, se me llenó de amargura el estómago. Entonces me dijeron:
«Es necesario que vuelvas a profetizar acerca de muchos pueblos y naciones, de lenguas y de reyes».
Palabra de Dios.
— Salmo 119 (118) —
R. ¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar!
En el camino de tus mandatos me alegro
más que con todas las riquezas.
Tus mandatos son mi deleite,
son mis consejeros.
R. ¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar!
Vale más para mí la ley de tu boca
que montones de oro y de plata.
¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar,
más que la miel en mi boca!
R. ¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar!
Tus mandatos son mi herencia para siempre,
son la alegría de mi corazón.
Abro la boca y suspiro,
porque ansío tus mandamientos.
R. ¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar!
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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