Pasaje del día

Apocalipsis 10, 8-11 · Salmo 119 (118)

3 minLeer es gratisAudio con Bendita Pro

En Bendita puedes escuchar el pasaje y su salmo con una voz cálida.

Yo, Juan, oí de nuevo la voz del cielo que me hablaba y me decía:
«Anda, toma el librito abierto que tiene en la mano el ángel que está de pie sobre el mar y sobre la tierra».

Fui hacia el ángel y le pedí que me diera el librito. Él me dijo:
«Tómalo y trágatelo: te dejará amargo el estómago, pero en la boca lo sentirás dulce como la miel».

Tomé el librito de la mano del ángel y me lo comí; en mi boca sabía dulce como la miel, pero, en cuanto me lo tragué, se me llenó de amargura el estómago. Entonces me dijeron:
«Es necesario que vuelvas a profetizar acerca de muchos pueblos y naciones, de lenguas y de reyes».

Palabra de Dios.

— Salmo 119 (118) —

R. ¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar!

En el camino de tus mandatos me alegro
más que con todas las riquezas.
Tus mandatos son mi deleite,
son mis consejeros.

R. ¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar!

Vale más para mí la ley de tu boca
que montones de oro y de plata.
¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar,
más que la miel en mi boca!

R. ¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar!

Tus mandatos son mi herencia para siempre,
son la alegría de mi corazón.
Abro la boca y suspiro,
porque ansío tus mandamientos.

R. ¡Qué dulce es tu promesa a mi paladar!

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

También hoy