Pasaje del día
Gálatas 1, 13-24 · Salmo 139 (138)
En Bendita puedes escuchar el pasaje y su salmo con una voz cálida.
Hermanos:
Ustedes ya oyeron contar cómo vivía yo antes, en el judaísmo: perseguía sin medida a la Iglesia de Dios y hacía lo posible por arrasarla. Aventajaba en el judaísmo a muchos compañeros de mi edad dentro de mi pueblo, y defendía con mucho más ardor que ellos las tradiciones de mis padres.
Pero el que me había puesto aparte desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, quiso revelar en mí a su Hijo, para que yo lo anunciara entre las naciones.
Entonces no fui en seguida a consultar con nadie de carne y hueso, ni subí a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo. Me fui a Arabia, y luego volví otra vez a Damasco.
Tres años después subí a Jerusalén para conocer a Cefas, y me quedé con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, fuera de Santiago, el hermano del Señor. Lo que les escribo, miren, lo digo delante de Dios: no miento.
Después me fui a las regiones de Siria y de Cilicia. Las iglesias de Judea que viven en Cristo nunca me habían visto la cara.
Solamente habían oído contar: «El que antes nos perseguía anuncia ahora la fe que en otro tiempo trataba de arrasar». Y daban gloria a Dios a causa de mí.
Palabra de Dios.
— Salmo 139 (138) —
R. Condúceme, Señor, por el camino eterno.
Señor, tú me has examinado a fondo, y me conoces.
Tú sabes si me siento o si me pongo de pie;
de lejos adviertes lo que pienso.
Tú mides mis pasos y mi descanso,
y conoces bien todos mis caminos.
R. Condúceme, Señor, por el camino eterno.
Tú hiciste lo más hondo de mi ser,
tú me fuiste tejiendo en el vientre de mi madre.
Te alabo, porque me has hecho de un modo que asombra;
qué maravillosas son tus obras.
R. Condúceme, Señor, por el camino eterno.
Esto lo sabe muy bien mi alma.
Ninguno de mis huesos te era desconocido
cuando me hacían en lo escondido,
cuando me iban bordando allá en lo hondo de la tierra.
R. Condúceme, Señor, por el camino eterno.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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