Pasaje del día
Isaías 5, 1-7 · Salmo 80 (79)
En Bendita puedes escuchar el pasaje y su salmo con una voz cálida.
Voy a cantarle a mi amigo el canto de mi amado sobre su viña.
Una viña tenía mi amigo, en lo alto de un cerro de tierra generosa. La rodeó con un cerco y la limpió de piedras; la plantó con la mejor cepa, construyó en medio una torre y excavó en ella un lagar.
Esperaba que diera uvas, y lo que dio fueron uvas silvestres.
Ahora, pues, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sean ustedes jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más debía hacer yo por mi viña, que no hiciera? Yo esperaba de ella uvas: ¿por qué me dio uvas silvestres?
Pues ahora les voy a decir lo que haré con mi viña: le arrancaré el cerco, y la devorarán los animales; le echaré abajo la tapia, y la pisotearán.
Haré de ella un terreno baldío: no habrá quien la pode ni quien la cave, y la invadirán las zarzas y los espinos. Y a las nubes les prohibiré que derramen su lluvia sobre ella.
Porque la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y el pueblo de Judá es el plantío que era su delicia.
Él esperaba juicio recto, y encontró atropello; esperaba justicia, y lo que se oye es un clamor.
Palabra de Dios.
— Salmo 80 (79) —
R. La casa de Israel es la viña del Señor.
Trajiste de Egipto una vid,
echaste fuera a las naciones y la plantaste.
Sus ramas llegaron hasta el mar,
y sus retoños alcanzaron el río.
R. La casa de Israel es la viña del Señor.
¿Por qué le abriste brechas en la cerca,
y cualquiera que pasa arranca sus racimos?
La devasta el jabalí salido del bosque,
y se alimentan de ella los animales del campo.
R. La casa de Israel es la viña del Señor.
Dios de los ejércitos, vuelve otra vez;
asómate desde el cielo y mira, ven a cuidar esta vid:
el tronco que plantó tu derecha,
el retoño que hiciste fuerte para ti.
R. La casa de Israel es la viña del Señor.
Ya no nos apartaremos de ti:
haz que vivamos, y clamaremos tu nombre.
Señor, Dios de los ejércitos, haznos volver a ti;
ilumínanos con tu rostro, y estaremos a salvo.
R. La casa de Israel es la viña del Señor.
— Segunda Lectura —
Filipenses 4, 6-9
Hermanos:
Que nada los tenga angustiados. En cualquier circunstancia, hagan llegar a Dios lo que le piden, con oración y con súplica, y dándole gracias.
Y la paz de Dios, que supera todo lo que la mente puede comprender, hará guardia sobre sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
Por último, hermanos: todo lo que es verdadero, todo lo noble, todo lo justo, todo lo puro, todo lo que inspira cariño, todo lo que tiene buen nombre; lo que sea virtud y lo que merezca elogio, eso es lo que deben tener en el pensamiento.
Lo que aprendieron y recibieron, lo que oyeron y vieron en mí, pónganlo en práctica. Y el Dios de la paz estará con ustedes.
Palabra de Dios.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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