Trabajo y provisión
Al llegar la jubilación
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor,
gracias por los años de trabajo que me diste. Gracias por la salud y las fuerzas, por el pan que gané para los míos y por mis compañeros de trabajo.
Te ofrezco el trabajo de todos estos años, hecho con esfuerzo y con honradez. Y perdóname, Señor, lo que hice mal y el bien que dejé de hacer.
Ahora llega mi jubilación, y empieza para mí otra etapa de la vida. Ayúdame a recibirla con paz y con alegría, y a dejar mi lugar a otros sin tristeza ni amargura.
No permitas que me sienta inútil ni de sobra. Que pueda seguir sirviendo a mi familia y a quien me necesite, con lo que sé y con lo que tengo.
Dame salud para acompañar a los que quiero, y tiempo para estar más cerca de Ti en la oración. Que no me falte lo necesario para vivir con dignidad.
Virgen María, Madre nuestra, acompáñame en estos años. San José, que trabajaste toda tu vida, ruega por mí.
Señor, que los años que me quedan sean para alabarte y para hacer el bien. Te lo pido por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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