Salmos y alabanzas
Salmo 130 · Desde lo más hondo
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Desde lo más hondo te llamo,
Señor.
Señor, escucha con bondad mi voz, que tus oídos estén atentos a mi súplica.
Si te pones a examinar nuestras faltas, Señor, ¿quién podrá sostenerse ante ti?
Pero en ti está la clemencia, y por tu palabra confío en ti, Señor.
Mi alma se apoya en la promesa del Señor, mi alma espera en el Señor.
Desde que amanece hasta que anochece, espere Israel en el Señor.
Porque en el Señor está la misericordia, y en sus manos, una redención sin medida.
Y es él quien rescatará a Israel de todas sus culpas.
Respondamos al Señor con nuestra oración.
Desde lo hondo, Señor, desde ese lugar donde nadie me llega, desde ese dolor que no se comparte, desde esa noche que parece no terminar.
Te grito, Señor, aunque mi voz suene cansada, aunque las lágrimas se me hayan agotado, aunque no esté seguro de que Tú escuches.
Pero sé que escuchas, porque Contigo está el perdón, Contigo está la redención, Contigo está la salida que yo no encuentro.
Mi alma espera en el Señor, como el centinela espera el amanecer, sabiendo que llegará, aunque todavía esté oscuro.
Tu aurora siempre llega, Señor, Tu misericordia nunca falla.
De profundis clamavi ad te, Domine.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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