Salmos y alabanzas
Salmo 25 · A ti, Señor, levanto mi alma
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
A ti,
Señor, levanto mi alma, en ti, Dios mío, he puesto mi confianza: no quedaré avergonzado.
Que no se burlen de mí mis enemigos, porque nadie que espera en ti quedará confundido.
Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos, guíame en tu verdad e instrúyeme, porque tú eres mi Dios y mi salvador, y en ti espero todo el día.
Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu misericordia, que son de siempre, olvida las faltas de mi juventud y mis torpezas.
Acuérdate de mí según tu misericordia, por tu bondad, Señor.
El Señor es bueno y justo, por eso muestra a los pecadores el camino que deben seguir, guía a los humildes por la senda de la justicia, y enseña sus caminos a los sencillos.
Todos los caminos del Señor son misericordia y verdad, para los que guardan su alianza y sus mandamientos.
Por la gloria de tu nombre, Señor, perdona mi pecado, que es muy grande.
Vuelve hacia mí tus ojos y ten compasión de mí, porque estoy solo y pobre, las angustias de mi corazón se han multiplicado: sácame de mis congojas.
Fíjate en mi humillación y en mi cansancio, y perdona todos mis pecados.
Guarda mi vida y líbrame, que no quede avergonzado, porque en ti he puesto mi esperanza.
Que la inocencia y la rectitud me acompañen, porque he esperado en ti.
Respondamos al Señor con nuestra oración.
Señor, cuántas veces me siento perdido, sin saber qué camino tomar.
Hoy pongo en Tus manos mis decisiones, las grandes y las pequeñas, enséñame a esperar Tu luz antes de correr por mi cuenta.
No te acuerdes de lo que hice mal, acuérdate de mí por Tu bondad, como un padre que no lleva la cuenta de las caídas de su hijo.
Y cuando me sienta solo, recuérdame que quien espera en Ti nunca queda defraudado.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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