Oración del jueves 5 de noviembre de 2026
La oveja encontrada
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en este jueves te alabo porque Tú sales a buscar a los que se pierden.
Tú no das por perdido a ninguno de Tus hijos, y Tu alegría es encontrarlos. Gracias porque me buscaste tantas veces y me trajiste de vuelta sobre Tus hombros.
Hoy el Evangelio me cuenta la alegría del pastor que encuentra su oveja y reúne a sus amigos: «Compartan mi alegría: ya encontré la oveja que se me había perdido». Que yo también me alegre cuando alguien vuelve a Ti, sin envidia ni reproche.
Tu Hijo acoge a los pecadores y se sienta a comer con ellos. Siéntate también a mi mesa, aunque no lo merezca.
Tú conoces las veces que me he extraviado sin salir siquiera de casa. Enciende Tu lámpara en mi vida, y búscame donde me haya quedado escondido.
En el cielo hay fiesta cada vez que un hijo vuelve a Ti, y eso me llena de esperanza. Dame la humildad de dejarme encontrar. Que nunca mire a nadie como un caso perdido, porque Tú no lo haces.
Te encomiendo a las madres que buscan a un hijo perdido, en la fe o en la vida, con la constancia de aquella mujer que barría su casa. Dales la alegría de encontrarlo, y mientras tanto la paz de saber que Tú lo buscas con ellas.
Acércate a quienes se sienten lejos y creen que ya no tienen sitio en Tu casa. Cárgalos Tú, y llévalos de vuelta con ternura. Que los alejados sientan en Tu Iglesia la alegría de ser recibidos sin reproches.
A quienes se han perdido en sus vicios o en su soledad, ve Tú a buscarlos antes de que caiga la noche.
Me dejo encontrar por Ti en este jueves. Y que hoy alguien vuelva a Ti gracias a una palabra mía.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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