Oración del domingo 11 de octubre de 2026
Invitados al banquete
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en este domingo, día del Señor, te bendigo porque me invitas a Tu mesa.
Tú eres el Rey que prepara la fiesta, y quieres la sala llena. En Tu mesa hay sitio para todos, y Tu banquete no se acaba. Gracias por llamarme una y otra vez, aunque tantas veces he tenido otras cosas que hacer.
Cuando los primeros invitados no quisieron venir, mandaste a Tus siervos a los caminos: «inviten a la boda a todos los que encuentren». Así llegué yo también a Tu banquete, sin mérito alguno, por pura bondad Tuya.
Te confieso que a veces me excuso con mis ocupaciones y dejo para otro momento Tu invitación. Perdona mis excusas, y dame un corazón que acuda con alegría cuando Tú llamas.
Tu paciencia al invitarme una vez y otra me dice cuánto me quieres. Que hoy mi respuesta sea pronta y alegre.
Vísteme Tú con Tu gracia, el traje de boda que Tú mismo me regalas. Que cada misa de domingo sea para mí un anticipo de la fiesta del cielo. Que al entrar en Tu casa lleve el corazón limpio y dispuesto a celebrar.
Te alabo con toda la Iglesia que hoy se reúne en torno al altar de Tu Hijo. Que esta asamblea de hermanos sea signo del banquete que preparas para todos los pueblos.
Te pido por los que viven donde terminan los caminos, los que nadie invita a ninguna parte. Que encuentren en Tu Iglesia una puerta abierta y un lugar en la mesa. Y a los que se sienten indignos de sentarse con los demás invitados, diles que Tú mismo los llamas.
Y por los enfermos que hoy no pueden ir a misa: llévales Tú el consuelo de Tu presencia. Y bendice Tú a los que les acercan la comunión.
Acepto hoy Tu invitación, Señor, y me pongo en camino hacia Ti. Que un día me sientes para siempre en el banquete de Tu Hijo.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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