Oración del sábado 26 de septiembre de 2026
Preguntarte lo que no entiendo
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de sábado vengo a Ti con las preguntas que no me atrevo a hacerte y con lo que todavía no entiendo. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces me quedo callado ante lo que me duele, sin atreverme a preguntarte por miedo a la respuesta o por creer que no debo. Y en este día dedicado a Tu Madre Santísima, quiero aprender de María a guardar en el corazón lo que no comprendo, sin dejar de confiar. Sé, mi Señor, que Tú no te ofendes con mis preguntas, sino con mi silencio distante.
Hoy escucho en el Evangelio cómo, mientras todos se admiraban de lo que hacías, Tú apartaste a los tuyos y les dijiste algo muy distinto. Les pediste que grabaran en sus oídos aquellas palabras: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres". Y el Evangelio anota con una sinceridad que me consuela que ellos no entendían aquello y que temían preguntarte. Porque también a mí me pasa, mi Señor, que cuando la vida se pone difícil callo en lugar de acudir a Ti con lo que me pesa. Y sin embargo Tú no reprochas la falta de comprensión, sino que sigues caminando con los Tuyos hasta que llegue la hora de entenderlo todo. Qué paciencia tan grande tienes con nosotros, mi Señor, que nos explicas las cosas al ritmo que podemos recibirlas.
Hoy te pido, mi Dios, la confianza de llevarte mis dudas y mis porqués, sabiendo que Tú los escuchas sin enojarte. Te suplico paciencia conmigo mismo cuando no entiendo lo que me está pasando, y la certeza de que un día veré claro. Y dame la esperanza de saber que después de la entrega viene siempre la resurrección. Por intercesión de la Virgen María, que caminó sin entenderlo todo, te pido por los que atraviesan algo que no logran explicarse, por los enfermos, por los ancianos, por los que han recibido una mala noticia y por las madres que callan su angustia. Que ninguno se quede solo con sus preguntas, porque Tú NUNCA te apartas de quien camina Contigo a oscuras. Y dales a todos alguien con quien poder hablar de lo que les pesa, sin sentirse juzgados. Que yo mismo sepa ser ese oído paciente para quien necesite desahogarse. En Tus manos pongo este sábado, mi Señor, y de la mano de María pongo ante Ti lo que no comprendo.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy