Oración del miércoles 23 de septiembre de 2026
Caminar ligero de equipaje
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de miércoles, en este día en que la Iglesia recuerda a san Pío de Pietrelcina, vengo a Ti pidiéndote caminar más ligero de equipaje. Tú sabes, mi Dios, cuántas cosas cargo sin necesidad, cuántas preocupaciones y seguridades me llevo encima que solo me hacen más pesado el camino. Y hoy quiero pedirte la confianza de salir cada día apoyado en Ti y no en lo que tengo guardado. Sé, mi Señor, que Tú provees lo necesario a quien se fía y se pone en camino.
Hoy escucho en el Evangelio cómo reuniste a los Doce, les diste fuerza para sanar y los enviaste a anunciar el Reino de Dios. Y me sorprende la instrucción que les diste, mi Señor: "No lleven nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero". Porque no querías que su fuerza estuviera en los medios, sino en Ti, que los enviabas. Así salieron por las aldeas anunciando el Evangelio y curando por todas partes, con las manos vacías y el corazón lleno. Y me enseñas que a veces lo mucho que acumulo es justo lo que me impide moverme y confiar. Qué distinto se camina, mi Señor, cuando uno lleva poco encima y mucha confianza dentro. Y qué paz da saber que lo que hace falta lo pones Tú, y no mis previsiones.
Hoy te pido, mi Dios, la libertad de soltar lo que me sobra y de confiar en que Tú no me dejarás sin lo necesario. Te suplico que allí donde yo esté sepa llevar algo de Tu paz, aunque no tenga grandes cosas que ofrecer. Y dame, como a san Pío, amor a la oración y aprecio por el perdón que Tú regalas en la confesión. Te pido también por los sacerdotes que pasan horas escuchando y perdonando, por los que no se atreven a acercarse, por los enfermos, por los ancianos y por las madres que sostienen su casa con muy poco. Que a ninguno le falte lo esencial, porque TODO el que sale confiando en Ti encuentra el camino abierto. Y que en cada casa donde entre yo hoy quede algo de Tu bondad, aunque sea solo una palabra amable. Enséñame a dar sin esperar nada y a recibir con sencillez lo que otros me ofrezcan. En Tus manos pongo este día, mi Señor, y en Tus manos pongo mi equipaje para que Tú lo aligeres.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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