Oración del miércoles 9 de septiembre de 2026
Dichosos los pobres
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de miércoles vengo a Ti con mis pobrezas en las manos, sabiendo que ante Ti no me sirve aparentar lo que no soy. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces mido mi valor por lo que tengo o por lo que otros dicen de mí, y así vivo con el corazón inquieto. Y hoy quiero escuchar Tu bienaventuranza, esa que le da la vuelta a todo lo que el mundo considera importante. Sé, mi Señor, que Tú no llamas dichoso al que más acumula, sino al que se sabe necesitado de Ti.
Hoy escucho en el Evangelio cómo levantaste los ojos hacia los tuyos y dijiste: "Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios". Y sigues llamando dichosos a los que ahora tienen hambre, a los que lloran y a los que son mal mirados por causa Tuya, prometiéndoles consuelo y hartura. Luego adviertes con tristeza: "Ay de ustedes, los ricos, porque ya tienen su consuelo", y esa palabra no la escucho pensando en otros sino en mí. Porque también yo puedo vivir tan lleno de mis seguridades que ya no te necesite ni te busque. No condenas la riqueza en sí, mi Señor, sino el corazón que se conforma con ella y se olvida del hermano. Y me consuela que llames dichosos precisamente a los que el mundo no toma en cuenta, porque en ellos Tú tienes puesta la mirada.
Hoy te pido, mi Dios, un corazón pobre y agradecido, que ponga en Ti su seguridad y no en lo que pueda guardar. Te suplico que me libres de la ilusión de bastarme a mí mismo, y que cuando tenga de más sepa compartirlo con quien tiene de menos. Y que nunca desprecie a nadie por su condición, ni a los que tienen más ni a los que tienen menos, sabiendo que Tú miras el corazón y no la apariencia. Te pido también por los que hoy pasan hambre, por los que lloran sin consuelo, por los que nadie toma en cuenta, por los enfermos, por los ancianos y por las madres que sacan adelante su casa con muy poco. Que ninguno se sienta olvidado, porque Tú SIEMPRE te pones del lado de los que sufren y esperan en Ti. En Tus manos pongo este día, mi Señor, y en Tus manos pongo mi pobreza para que Tú la llenes de Tu riqueza.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Pasaje del díaCon su salmo
Evangelio del día
Reflexión del día
Santo RosarioLos misterios de hoy