Oración del día
Oración del Lunes 31 de agosto
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de lunes vengo a Ti con el corazón abierto, deseando escuchar la buena noticia que tienes para mí hoy. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces me siento pobre por dentro, cansado, con heridas que no sanan y con cadenas que no logro romper. Y hoy quiero acercarme a Ti sabiendo que precisamente a los pobres y a los quebrantados has venido a traerles tu consuelo. Sé, mi Señor, que tu Palabra no es letra antigua, sino algo vivo que se cumple hoy en quien la escucha con fe.
Hoy escucho en el Evangelio cómo entraste en la sinagoga de tu pueblo, abriste el libro y leíste: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido para anunciar el Evangelio a los pobres". Y me conmueve que después cerraras el libro y dijeras: "Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír", porque ese hoy también me alcanza a mí esta mañana. Fuiste enviado a proclamar la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos y la libertad a los oprimidos. Y así me dices que no vienes a condenarme, sino a liberarme de todo lo que me tiene atado. Aunque los de tu propia tierra no supieron acogerte, Tú no dejaste de anunciar tu palabra a quien quisiera recibirla. Y me pregunto cuántas veces te he tenido cerca sin reconocerte, por creer que ya sabía todo sobre Ti. Hoy quiero escucharte como si fuera la primera vez, dejando que tu palabra me sorprenda y me cambie.
Hoy te pido, mi Dios, que tu Espíritu descienda también sobre mí y me haga portador de buenas noticias para los demás. Te suplico que liberes lo que en mí está cautivo, que abras mis ojos a lo que no quiero ver y que sanes lo que llevo herido. Y dame un corazón atento a los pobres de mi alrededor, para no pasar de largo ante quien sufre. Te pido también por los que viven sin esperanza, por los presos, por los enfermos, por los ancianos olvidados y por las madres que sostienen a los suyos en la escasez. Que a ninguno le falte tu buena noticia, porque a TODOS los que sufren has venido Tú a buscarlos primero. En tus manos pongo este día, mi Señor, y en tus manos pongo mi pobreza para que Tú la llenes.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy