Oración del día
Oración del Sábado 29 de agosto
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de sábado, en este día en que la Iglesia recuerda el martirio de san Juan Bautista, vengo a Ti pidiéndote un corazón libre del qué dirán. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces he hecho o he callado cosas solo por quedar bien delante de los demás, aunque por dentro supiera que no estaba obrando bien. Y hoy, al amparo de tu Madre Santísima, quiero pedirte la libertad interior de los que solo buscan agradarte a Ti. Sé, mi Señor, que la esclavitud más sutil es la de vivir pendiente de la opinión ajena.
Hoy escucho en el Evangelio cómo aquel rey escuchaba con gusto a Juan y lo tenía por hombre justo y santo, y sin embargo terminó consintiendo su muerte. Y me estremece la razón, mi Señor, porque no fue por convicción sino por no desdecirse delante de los invitados en su banquete. Qué peligroso es el respeto humano, que puede llevarme a sostener un error solo por no reconocer que me equivoqué. Juan, en cambio, permaneció entero hasta el final, y su vida entregada sigue hablando de Ti muchos siglos después. Porque quien es fiel a la verdad no pierde nunca, aunque en apariencia lo pierda todo. Y me consuela pensar que aquel hombre que preparó tus caminos terminó pareciéndose a Ti también en la entrega de su vida. Nada de lo que se da por amor a la verdad se pierde, mi Señor, sino que queda sembrado para siempre.
Hoy te pido, mi Dios, la valentía de rectificar cuando me equivoco, aunque me cueste el orgullo o el aprecio de alguno. Te suplico que me libres del miedo al qué dirán y me des la sencillez de vivir en verdad delante de Ti. Y que sepa reconocer en mí esa debilidad que me hace ceder por comodidad cuando debería sostener el bien. Por intercesión de la Virgen María, Madre de los fieles, te pido por los que sufren por defender lo justo, por los enfermos, por los ancianos, por las madres que educan en la honradez y por quienes hoy callan por miedo. Que ninguno se sienta solo al hacer el bien, porque Tú JAMÁS abandonas a quien te es fiel en la hora difícil. En tus manos pongo este sábado, mi Señor, y de la mano de María pongo ante Ti mi deseo de vivir en la verdad.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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