Oración del día
Oración del Miércoles 12 de agosto
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de miércoles vengo a Ti pidiéndote que me enseñes a cuidar de verdad a los que caminan a mi lado. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces prefiero criticar a mi hermano por detrás antes que hablarle de frente con cariño y con respeto. Y hoy quiero pedirte la delicadeza de corregir sin herir y la humildad de dejarme corregir cuando soy yo quien se equivoca. Sé, mi Señor, que el silencio cómodo no siempre es caridad, y que a veces callar es abandonar al otro a su error.
Hoy escucho en el Evangelio cómo enseñas a los tuyos a cuidarse mutuamente, diciendo que si mi hermano peca vaya a hablarle a solas, para ganarlo y no para humillarlo. Y comprendo, mi Señor, que tu manera de corregir busca siempre recuperar a la persona, nunca dejarla en evidencia ni ganar una discusión. Tú me pides paciencia, discreción y ese amor que no se rinde fácilmente cuando alguien se aleja. Y luego me regalas esa promesa que sostiene a tantas familias: "Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". Porque Tú no quieres que camine solo, sino acompañado, y te haces presente cuando nos reunimos a rezar unidos. Qué consuelo tan grande, mi Señor, saber que cuando en una casa se reza en familia Tú estás allí, aunque seamos pocos y pobres.
Hoy te pido, mi Dios, un corazón fraterno, capaz de acercarse con verdad y con ternura a quien se está perdiendo. Te suplico que en mi familia y entre los míos sepamos hablarnos con respeto, perdonarnos pronto y rezar juntos. Y dame la humildad de escuchar cuando alguien me corrige, sin defenderme ni ofenderme, sabiendo que quien me dice la verdad me quiere bien. Te pido también por las familias divididas por rencillas, por los que llevan años sin hablarse, por los enfermos, por los ancianos solos y por las madres que sostienen la unidad de su casa. Que ninguno se sienta abandonado, porque donde hay dos corazones unidos en tu nombre Tú NUNCA faltas. Y que nuestra casa sea un lugar donde se pida perdón sin vergüenza y se vuelva a empezar cuantas veces haga falta. En tus manos pongo este día, mi Señor, y en tus manos pongo a los míos para que nos mantengas unidos en Ti.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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