Oración del día

Oración del Martes 21 de julio

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Señor mío y Dios mío,

en esta mañana de martes vengo a Ti con el deseo de pertenecer de verdad a tu familia, no solo de nombre sino con la vida. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces me conformo con llamarme cristiano sin esforzarme por hacer tu voluntad en lo concreto de mis días. Y hoy quiero pedirte que me acerques tanto a Ti que pueda llamarte hermano y sentirte como lo más mío. Sé que esa cercanía no nace de la sangre, sino de un corazón que escucha y cumple lo que Tú me pides.

Hoy escucho en el Evangelio cómo, cuando te avisan de que tu madre y tus hermanos te buscan, respondes: "El que cumple la voluntad de mi Padre, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre". Y me admira, mi Señor, que no rebajes el amor a tu familia, sino que abras tu corazón para hacerme parte de ella si me uno a tu voluntad. Así, también María es bienaventurada no solo por ser tu Madre, sino porque fue la primera en escuchar y cumplir la palabra de Dios. Y yo, pobre y pequeño, puedo entrar en esa familia tuya simplemente diciendo sí a lo que el Padre quiere de mí. Qué dignidad tan grande me regalas, mi Señor, al llamarme hermano tuyo, y qué responsabilidad tan hermosa la de vivir como hijo de Dios.

Hoy te pido, mi Dios, un corazón dócil que busque y cumpla tu voluntad, para sentirme de verdad de los tuyos. Te suplico que me ayudes a descubrir tu querer en lo pequeño de cada día y a abrazarlo con amor, aunque a veces me cueste. Que aprenda de María a guardar tu palabra en el corazón y a ponerla por obra, porque ahí está el secreto de pertenecerte. Te pido también por las familias que sufren divisiones, por los que se sienten solos, por los enfermos, por los ancianos y por las madres que sostienen el hogar con su entrega callada. Que todos se sepan parte de tu familia, porque SOLO tu amor nos hace hermanos de verdad. Y que en mi casa y entre los que quiero sepamos cumplir juntos tu voluntad, haciendo de nuestro hogar un reflejo de tu familia. En tus manos pongo este día, mi Señor, y en tus manos pongo mi voluntad para unirla a la tuya.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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