Oración del día
Oración del Miércoles 15 de julio
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de miércoles, en este día en que la Iglesia recuerda a san Buenaventura, vengo a Ti con un corazón sencillo, pidiéndote que me enseñes lo que no se aprende solo con la cabeza. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces quiero entenderlo todo con mis razones y me olvido de que a Ti se te conoce sobre todo amando y confiando. Y hoy, mirando a aquel santo que supo unir la sabiduría con la devoción, quiero pedirte un corazón humilde y pequeño, capaz de acoger tus misterios.
Hoy escucho en el Evangelio cómo te diriges al Padre con alegría diciendo: "Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños". Y comprendo, mi Señor, que tu reino no se conquista con orgullo ni con méritos, sino que se recibe como un regalo en la pequeñez del corazón. Porque Tú no te revelas a los que se creen dueños de la verdad, sino a los que se acercan a Ti con la sencillez de un niño. Y me consuela saber que no necesito ser sabio ni perfecto para conocerte, sino solo dejarme amar por Ti y querer amarte. San Buenaventura, que tanto supo de Ti, no se quedó en el saber, sino que amó, y eso me enseña que el conocimiento que no lleva al amor de nada sirve.
Hoy te pido, mi Dios, la verdadera sabiduría, la que nace de conocerte con el corazón y no solo con la mente. Te suplico que me libres del orgullo de quien cree saberlo todo y me regales la humildad de los pequeños, a quienes Tú revelas tus secretos. Que mi fe no se quede en ideas, mi Dios, sino que baje al corazón y se convierta en oración, en confianza y en obras de bien. Te pido también por los que buscan la verdad, por los que enseñan la fe, por los enfermos que te conocen en su dolor, por los ancianos sabios de tanto amar y por las madres que enseñan a sus hijos a rezar. Que ninguno se sienta lejos de Ti por no saber mucho, porque SOLO el amor humilde te alcanza de verdad. En tus manos pongo este día, mi Señor, y en tus manos pongo mi mente y mi corazón para que Tú los ilumines.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy