Oración del día
Oración del Martes 14 de julio
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de martes vengo a Ti reconociendo cuántos dones he recibido de tu mano y cuántas veces no he sabido responder con un corazón agradecido. Tú sabes, mi Dios, lo fácil que es acostumbrarme a tu bondad y dar por descontado tu amor, sin dejarme cambiar de verdad por Ti. Hoy quiero despertar de mi tibieza y pedirte la gracia de una conversión sincera, que no se quede solo en buenos propósitos. Reconozco, mi Dios, que cada día me regalas señales de tu amor, y no quiero pasarlas por alto como quien se ha vuelto ciego a tus maravillas.
Hoy escucho en el Evangelio cómo reprochas con dolor a las ciudades que habían visto tus milagros y no se convirtieron, cuando dices: "¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida!". Y siento que esa palabra también me interpela, mi Señor, porque tantas veces he recibido tu luz y he seguido viviendo como si nada. No me reprochas por dureza, sino porque deseas que tu gracia dé fruto en mí y no caiga en el vacío. Tú no te cansas de llamarme a volver a Ti, porque me quieres vivo, despierto y agradecido. Cada milagro que obras en mi vida, aunque sea callado y pequeño, es una invitación a cambiar de corazón y a confiar más en Ti.
Hoy te pido, mi Dios, un corazón sensible a tus gracias, que sepa reconocer tus dones y responder a ellos con amor. Te suplico que no permitas que se endurezca mi corazón ni que me acostumbre a tu presencia hasta llegar a olvidarla. Devuélveme el asombro de los comienzos, mi Dios, para mirar cada día como un regalo y cada gracia como una nueva llamada a quererte más. Te pido también por los que se han alejado de Ti, por los que han perdido el asombro ante tu amor, por los enfermos, por los ancianos y por las madres que rezan por la conversión de sus hijos. Que todos vuelvan a Ti, porque a NADIE niegas tu misericordia cuando se acerca arrepentido. Y enséñame a ser agradecido cada mañana, reconociendo tu mano en lo pequeño y respondiendo a tu amor con una vida que de verdad cambie. En tus manos pongo este día, mi Señor, y en tus manos pongo mi corazón para que lo conviertas y lo renueves.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy