Oración del día
Oración del Miércoles 8 de julio
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de miércoles vengo a Ti dándote gracias porque, como a los apóstoles, también a mí me has llamado por mi nombre para caminar contigo. Tú sabes, mi Dios, que muchas veces me siento pequeño e incapaz, y sin embargo Tú sigues confiando en mí y enviándome a llevar tu amor a los demás. Hoy quiero ponerme a tu disposición, dejando que primero entres Tú en mi corazón para poder después anunciarte con la vida. Reconozco, mi Dios, que no puedo dar lo que no tengo, por eso te pido llenarme antes de Ti para luego poder llevarte a los demás.
Hoy escucho en el Evangelio cómo llamaste a tus doce apóstoles, les diste fuerza para sanar y los enviaste con un encargo sencillo y grande: "Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca". Y comprendo, mi Señor, que ese reino no se anuncia primero con grandes palabras, sino con un corazón transformado por Ti. Porque solo quien deja que Tú lo cambies por dentro puede llevar a otros un poco de tu paz. A veces quisiera cambiar el mundo de golpe, mi Señor, y Tú me enseñas que todo empieza por dejar que tu reino crezca primero en mí. No me pides que sea perfecto, sino disponible, dispuesto a dejarme enviar allí donde haga falta tu ternura.
Hoy te pido, mi Dios, que evangelices primero mi propio corazón, que sanes en mí lo que aún se resiste a tu amor. Te suplico la valentía de anunciarte sin miedo, con mis palabras pero sobre todo con mis obras y con mi modo de vivir. Que mi vida sencilla hable de Ti más que muchos discursos, y que quienes me traten descubran en mí un reflejo de tu bondad. Te pido también por los que hoy llevan tu Evangelio en medio de dificultades, por los misioneros, por los enfermos que te anuncian desde su cama, por los ancianos que rezan y por las madres que enseñan a sus hijos a amarte. Que cada uno descubra que tu reino está cerca y que para acogerlo SOLO hace falta un corazón abierto. Que tu Iglesia no se canse de salir al encuentro de los que aún no te conocen, llevándoles tu paz y tu consuelo. En tus manos pongo este día, mi Señor, y en tus manos pongo mi vida para que la hagas pregón de tu reino.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy