Oración del día

Oración del Martes 7 de julio

4 minLeer es gratisAudio con Bendita Pro

En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.

Señor mío y Dios mío,

en esta mañana de martes vengo a Ti contemplando tu mirada compasiva, esa con que miras a las multitudes cansadas y sin rumbo. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces yo también ando como oveja sin pastor, perdido entre tantas voces y buscando un sentido que solo en Ti encuentro. Hoy quiero dejarme mirar por Ti, sabiendo que tu corazón se conmueve ante mi cansancio y no me deja a la intemperie. Y al sentirme cuidado por Ti, mi Dios, nace en mí el deseo de cuidar también de otros que andan perdidos y solos.

Hoy escucho en el Evangelio cómo, al ver a las gentes extenuadas y abandonadas como ovejas sin pastor, te llenaste de compasión y dijiste: "La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos". Y siento, mi Señor, que esa misma necesidad sigue hoy, porque hay tantos corazones sedientos de Ti y faltan manos que les lleven tu amor. Por eso me pides que ruegue al dueño de la mies que mande trabajadores a su mies, y entiendo que también yo puedo ser respuesta a esa oración. No me llamas a mirar de lejos, sino a meterme en el campo, a sembrar tu bondad allí donde me has puesto.

Hoy te pido, mi Dios, que envíes muchos y santos trabajadores a tu mies, sacerdotes, religiosos y laicos que lleven tu Evangelio a un mundo que tanto te necesita. Te suplico que me hagas a mí también obrero de tu reino, en mi familia, en mi trabajo y entre los que me rodean cada día. No me dejes quedarme de brazos cruzados, mi Dios, cuando hay tanto bien por sembrar y tantas almas que esperan una palabra de aliento. Te pido por los que hoy se sienten ovejas sin pastor, por los que han perdido el rumbo, por los enfermos, por los ancianos solos y por las madres que cargan a los suyos en silencio. Que ninguno se sienta abandonado, porque tu mirada de Buen Pastor no deja a NADIE fuera de tu cuidado. Y dame, mi Dios, un corazón compasivo como el tuyo, capaz de conmoverse ante el que sufre y de acercarse a él con ternura. En tus manos pongo este día, mi Señor, y en tus manos pongo el campo de mi vida para que des fruto en él.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

También hoy