Oración del día

Oración del Sábado 4 de julio

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Señor mío y Dios mío,

en esta mañana de sábado vengo a Ti pidiéndote un corazón nuevo, capaz de acoger la novedad de tu amor sin aferrarme a lo viejo que ya no da vida. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces me resisto a cambiar, cuántas veces remiendo mi vida con parches mientras Tú quieres hacerla nueva por entero. Y en este día dedicado a tu Madre Santísima, quiero aprender de María, que se hizo odre nuevo para recibirte, a dejar que tu gracia me renueve por dentro. Reconozco, mi Dios, que muchas veces tengo miedo de lo nuevo y me aferro a lo de siempre, aunque ya no me dé vida ni alegría.

Hoy escucho en el Evangelio cómo enseñas que no se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan y se pierde el vino. Y entiendo, mi Señor, que tu Evangelio es ese vino nuevo que no cabe en un corazón endurecido por el rencor, el egoísmo o la rutina. Tú no vienes a poner remiendos a mi vida, sino a transformarla entera, a darme un corazón capaz de amar de un modo nuevo. A veces me canso de intentar arreglarlo todo por mí mismo con viejas costumbres, y hoy entiendo que solo Tú puedes hacer realmente nuevas todas las cosas. Y como María, que guardó tu Palabra y se dejó llenar por tu Espíritu, también yo quiero ser odre nuevo donde tu gracia no se derrame ni se pierda.

Hoy te pido, mi Dios, que quites de mí los viejos posos del egoísmo y del pecado, y me concedas la frescura de empezar de nuevo cada día. Te suplico un corazón flexible y dócil, que no tema los caminos nuevos a los que Tú me llamas. Quita de mí la dureza y la rutina, mi Dios, y enséñame a recibir cada día como una gracia que viene de tus manos. Por intercesión de tu Madre, Madre nuestra y modelo de los creyentes, te pido por los enfermos, por los ancianos que temen los cambios, por las madres agotadas y por todos los que necesitan recuperar la esperanza. Que cada uno se deje renovar por Ti y descubra que contigo SIEMPRE es posible volver a comenzar. En tus manos pongo este sábado, mi Señor, y de la mano de María pongo ante Ti mi corazón para que lo hagas nuevo.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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