Oración del día

Oración del Domingo 28 de junio

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Señor mío y Dios mío,

en esta mañana de domingo, día de tu Resurrección, vengo a Ti queriendo ponerte de verdad en el primer lugar de mi vida. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces he puesto otras cosas por delante de Ti, mis afectos, mis preocupaciones, mis miedos y mis comodidades. Y hoy, en este día que la Iglesia dedica a celebrarte, quiero pedirte la valentía de amarte sobre todas las cosas y de seguirte tomando mi cruz de cada día. Sé que amarte así no me quita nada de lo que quiero, sino que aprende a quererlo de verdad, con un amor que nace primero de Ti.

Hoy escucho en el Evangelio una palabra tuya que me cuesta pero me atrae, cuando dices: "El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará". Y reconozco, mi Señor, que muchas veces me aferro a mi vida con miedo, queriendo controlarlo todo, y así termino perdiendo la paz que solo se halla cuando me entrego a Ti. Tú me enseñas que la verdadera vida no se guarda con egoísmo, sino que se encuentra al darla, al amar y al servir sin reservas. Y me consuela que valores hasta el gesto más pequeño, cuando dices que dar un simple vaso de agua fresca a uno de tus pequeños no quedará sin recompensa. Qué descanso saber que no me pides cosas imposibles, sino el amor humilde de cada día, hecho de detalles que muchas veces nadie ve, pero Tú sí.

Hoy te pido, mi Dios, en este domingo, la gracia de no tener miedo a perder mi vida por Ti, sabiendo que en tus manos nada se pierde y todo se transforma. Te suplico un corazón generoso, atento a los pequeños gestos que alivian a los demás, un vaso de agua, una palabra amable, un poco de mi tiempo. Te pido también por los que hoy cargan cruces muy pesadas, por los enfermos, por los ancianos que se sienten una carga, por las madres que se entregan sin descanso y por los que sufren en soledad. Que descubran que al darse encuentran la vida y que para Ti NADA de lo que se entrega por amor se pierde. En tus manos pongo este domingo, mi Señor, y en tus manos pongo mi vida entera para encontrarla en Ti.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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