Oración del día

Oración del Jueves 25 de junio

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Señor mío y Dios mío,

en esta mañana de jueves vengo a Ti reconociendo que muchas veces te he llamado "Señor, Señor" con los labios mientras mi corazón andaba lejos de tu voluntad. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces he construido mi vida sobre la arena de mis propios planes, de mis prisas y de mis seguridades pasajeras. Hoy quiero detenerme ante Ti y pedirte aprender a cimentar mi vida sobre la roca firme que solo Tú eres, para que cuando lleguen las tormentas mi casa no se derrumbe. Sé, mi Señor, que esa roca no es otra cosa que confiar en Ti y hacer cada día tu voluntad.

Hoy escucho en el Evangelio una palabra tuya que me llega muy hondo, cuando dices: "El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca". Y entiendo, mi Señor, que no me basta con escucharte ni con sentirme cerca de Ti un rato, sino que tu palabra pide hacerse vida en mis decisiones de cada día. Que de nada sirve hablar mucho de Ti si luego no perdono, si no sirvo, si no amo a quien tengo al lado. Tú no me pides grandes obras, sino un corazón que escuche y obedezca, que cumpla con sencillez la voluntad del Padre en lo pequeño y en lo cotidiano. Quiero que mi fe no sea solo palabras bonitas, mi Señor, sino una casa firme construida día tras día sobre tu amor.

Hoy te pido, mi Dios, que cimientes mi vida sobre Ti, para que ni el miedo, ni el cansancio, ni las pruebas logren derribar lo que contigo he construido. Te suplico que tu palabra no se quede en mis oídos, sino que baje hasta mis manos y se vuelva gestos concretos de amor en mi familia y en mi trabajo. Te pido también por los que hoy sienten que su casa se desmorona, por los enfermos que luchan contra el dolor, por los ancianos que se sienten frágiles y por las madres que sostienen a los suyos con sus últimas fuerzas. Que ninguno se quede SOLO en medio de su tormenta, sino que descubran en Ti la roca firme donde apoyarse. En tus manos pongo este día, mi Señor, y en tus manos pongo cada cimiento de mi vida para que lo hagas firme.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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