Oración del día
Oración del Miércoles 24 de junio
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de miércoles, en este día en que la Iglesia celebra con alegría la Natividad de San Juan Bautista, vengo a Ti con el corazón lleno de gratitud por la vida que solo Tú puedes regalar. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces he dudado de que mi existencia tenga un sentido, cuántas veces me he sentido pequeño, como si mi vida pasara sin dejar huella alguna. Y hoy, al contemplar el nacimiento de aquel que preparó tu camino, recuerdo que Tú me has llamado por mi nombre desde antes de que yo naciera y que también para mí guardas un propósito. Ningún hijo tuyo viene al mundo por azar, y eso me devuelve la paz, porque me sé querido y esperado por Ti desde siempre.
Hoy escucho en el Evangelio cómo, al nacer el niño, los vecinos preguntaban por señas a su padre cómo debía llamarse, y él, lleno de fe, escribió en una tablilla: "Juan es su nombre". Y me conmueve, mi Señor, cómo en ese instante se soltó su lengua y comenzó a bendecirte, porque cuando de verdad confiamos en Ti, hasta nuestro silencio se vuelve alabanza. El nombre de Juan significa que Tú has hecho gracia, y comprendo que toda vida que nace de Ti es un signo de tu misericordia que jamás se cansa de regalarse. Como aquel niño creció y se fortaleció en el espíritu, también yo quiero crecer cada día más cerca de Ti, dejando que tu mano me sostenga y me forme.
Hoy te pido, mi Dios, en esta solemnidad tan llena de luz, que me concedas un corazón disponible, capaz de preparar tu camino con mi vida sencilla y mis pequeños gestos de amor. Te suplico que me hagas voz que anuncie tu bondad allí donde me has puesto, en mi familia, en mi trabajo y entre todos los que me rodean cada día. Te pido también por los niños que están por nacer, por las madres que esperan con miedo o con cansancio, por los ancianos que guardan tanta sabiduría y por los enfermos que confían en Ti en medio de su dolor. Que todos descubran que sus nombres están escritos en tu corazón y que para Ti NADIE es olvidado ni demasiado pequeño. En tus manos pongo este día de fiesta, mi Señor, y en tus manos pongo mi vida para que la hagas pregón de tu gracia.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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Santo RosarioLos misterios de hoy