Oración del día

Oración del Martes 23 de junio

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Señor mío y Dios mío,

en esta mañana de martes vengo a Ti reconociendo lo fácil que me resulta buscar siempre el camino más cómodo, el que pide menos de mí y el que evita la cruz. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces he preferido lo ancho y lo espacioso, lo que todos hacen y lo que no me cuesta, aunque en el fondo de mi alma sepa que ese camino no me lleva a Ti. Hoy quiero detenerme y pedirte la valentía de elegir lo que de verdad da vida, aunque sea estrecho, aunque pida esfuerzo y aunque a veces me deje cansado. Sé, mi Señor, que no me llamas a lo fácil sino a lo verdadero, y que la senda que pasa contigo, aunque angosta, es la única que no defrauda al corazón.

Hoy escucho en el Evangelio cómo Tú me invitas con una palabra clara, cuando dices: "Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición". Y reconozco, mi Señor, que muchas veces he tenido miedo de esa puerta angosta, porque sé que para pasar por ella debo dejar atrás mis egoísmos, mis rencores y mi comodidad. Pero Tú también me enseñas hoy la regla más hermosa, cuando me pides que haga con los demás lo que quiero que hagan conmigo, y entiendo que ese es el camino verdadero. Que la puerta estrecha no es otra cosa que aprender a amar como Tú amas, dando sin medida, perdonando sin guardar cuentas y sirviendo sin esperar nada a cambio.

Hoy te pido, mi Dios, la gracia de no rendirme ante lo difícil, de no buscar atajos que me alejen de Ti y de caminar cada día con fe aunque la senda sea estrecha. Te suplico que me des un corazón que trate a los demás con la misma ternura con que deseo ser tratado, sin dureza, sin desprecio y sin indiferencia. Te pido por los que hoy caminan agotados, por los enfermos que sienten su cruz demasiado pesada, por los ancianos que se sienten solos y por las madres que se entregan en silencio cada día. Que ninguno de ellos se sienta perdido, sino sostenido por tu mano que SIEMPRE acompaña a los que confían en Ti. En tus manos pongo este día, mi Señor, y te pido fuerzas para entrar por tu puerta y seguir tu camino.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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