Oración del día
Oración del Sábado 20 de junio
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de sábado vengo a Ti con un corazón que muchas veces vive cargado de preocupaciones, dándole vueltas a las mismas inquietudes una y otra vez, anticipando problemas que tal vez nunca llegarán y agotándome por dentro con un peso que Tú no me has pedido que cargue. Tú sabes, mi Dios, cómo a veces me cuesta dormir pensando en el mañana, cómo se me llena la cabeza de cálculos, de listas, de escenarios posibles, y cómo todo eso me roba la paz interior que tanto necesito. Pero hoy quiero detenerme delante de Ti, Señor, y respirar hondo, recordando que Tú estás en control de mi vida y que tu Providencia cuida cada uno de mis pasos con un amor que JAMÁS me falla.
Hoy escucho en el Evangelio una palabra tuya que sosiega mi alma de una manera profunda, cuando dijiste: "No estéis agobiados por vuestra vida. Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan, y os digo que ni Salomón en todo su fasto estaba vestido como uno de ellos. Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia, y todo esto se os dará por añadidura". Qué consuelo, mi Dios, qué descanso para mi alma cansada.
Acudo también a ti, Madre Santísima, la criatura más bella que ha pasado por este mundo, vestida no con sedas ni oro sino con la gracia de Dios, capaz de confiar en el Padre cuando todo parecía oscuro y cuando ni siquiera entendías del todo lo que se te pedía. Enséñame, María, a vivir como tú, sin agobiarme por el mañana, sin querer adelantar lo que solo Dios puede resolver y sin perder la paz interior cuando las cosas se complican. Te pido también, mi Dios, por todas las personas que hoy viven aplastadas por las preocupaciones materiales: por las familias que no llegan a fin de mes, por los enfermos que se preocupan por quienes dejarán atrás, por los que han perdido el trabajo y no encuentran salida. Sé Tú su Providencia visible, Señor, y muéstrales que ningún hijo tuyo queda nunca olvidado. Pongo este sábado en tus manos y en las de la Madre.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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Santo RosarioLos misterios de hoy