Oración del día

Oración del Jueves 11 de junio

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En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.

Señor mío y Dios mío,

en esta mañana de jueves te alabo y te bendigo en el día en que la Iglesia celebra la fiesta de San Bernabé apóstol, ese hombre bueno, lleno de fe y del Espíritu Santo, que dejó todo lo que tenía y se entregó por entero a llevar tu Evangelio a quienes aún no te conocían. Gracias, Señor, por la vida de San Bernabé, por su valentía, por su generosidad y por el ejemplo que su testimonio sigue dando a la Iglesia, recordándonos que la fe verdadera no se guarda solo para uno mismo, sino que se comparte, se anuncia y se vive de cara a los demás. Gracias también, mi Dios, porque cada bautizado, también yo, recibe en su bautismo la misma misión que Tú confiaste a tus apóstoles: la de ser testigo tuyo en el lugar donde la vida me ponga.

Hoy escucho en el Evangelio cómo Tú, enviando a los doce, les dijiste palabras que también me toca escuchar a mí: "Id y proclamad que el Reino de los cielos está cerca, Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis, dadlo gratis". Esas palabras me confrontan, Señor, porque me hacen ver que tantas veces guardo para mí lo que Tú me has regalado en abundancia: tu paz, tu consuelo, tu amor, tu misericordia. Y se me olvida que todo eso lo recibí gratuitamente, sin merecerlo, y que estoy llamado a darlo también a los demás sin condiciones, sin medirlo, sin calcular nada a cambio.

Hoy te pido, mi Dios, que me regales un corazón apostólico, no para hacer grandes cosas que llamen la atención, sino para sembrar tu amor en los pequeños espacios de mi día a día. Que pueda llevar tu paz a quien encuentre angustiado, tu consuelo a quien esté triste, tu palabra a quien la necesite y tu sonrisa a quien lleve mucho tiempo sin recibir una. Te pido también, Señor, por todos los misioneros del mundo, por los catequistas, por los sacerdotes, por las religiosas y por todos los laicos comprometidos que entregan su vida para que tu Evangelio siga llegando a los rincones más lejanos de la tierra. Sostén su entrega, mi Dios, y multiplica el fruto de cada uno de sus esfuerzos, sabiendo que TODO lo que se hace por Ti tiene un valor eterno. Pongo este jueves en tus manos, queriendo dar gratis lo que de Ti gratis he recibido.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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