Oración del día
Oración del Martes 9 de junio
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de martes vengo a Ti con un corazón que muchas veces se siente demasiado pequeño para hacer una diferencia en el mundo, demasiado limitado para influir en mi entorno, demasiado común para que mi vida sirva de algo a los demás. Tú sabes, mi Dios, cómo a veces miro las grandes injusticias que ocurren a mi alrededor, las personas que sufren, los problemas que parecen no tener solución, y me digo a mí mismo: "Yo no puedo hacer nada, soy solo una persona, mi aporte es invisible". Pero Tú me has enseñado que no es así, Señor, y que cada bautizado tiene una misión concreta, irrepetible y necesaria, sin la cual algo le falta al mundo que Tú estás construyendo a través de los tuyos.
Hoy escucho en el Evangelio cómo Tú, dirigiéndote a tus discípulos, les dijiste con una claridad que sigue conmoviendo: "Vosotros sois la sal de la tierra, vosotros sois la luz del mundo. No se puede esconder una ciudad puesta en lo alto de un monte, brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos". Esas palabras tuyas, mi Dios, también me las dices a mí hoy. Yo soy sal, soy luz, no porque me lo merezca, sino porque Tú así lo has querido y porque has puesto en mí algo de tu Espíritu para que lo lleve a los demás.
Hoy te pido, Señor, que no permitas que mi sal se vuelva insípida ni que mi luz se quede escondida bajo el miedo, la pereza o la indiferencia. Que en mi familia, en mi trabajo, con quienes me cruce, pueda dar sabor a Dios con mis palabras, con mis gestos, con mi paciencia y con la manera concreta en que trato a los demás. Te pido también, mi Dios, por todos los cristianos del mundo que hoy luchan por ser luz en ambientes oscuros: los que dan testimonio en sus trabajos, los que aman cuando es difícil amar, los que perdonan cuando duele perdonar, los que sostienen su fe sin reconocimiento. Que SIEMPRE puedan recordar que su vida, por pequeña que parezca, ilumina rincones del mundo que solo Tú conoces. Pongo este martes en tus manos, queriendo ser hoy sal y luz para los que me rodean.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy