Oración del día

Oración del Sábado 6 de junio

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Señor mío y Dios mío,

en esta mañana de sábado vengo a Ti con un corazón que muchas veces se mide a sí mismo por lo que tiene, por lo que logra, por lo que aporta a los demás de una manera visible, y se olvida de que Tú no me miras así. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces me siento pequeño porque comparo lo poco que puedo dar con lo mucho que otros parecen tener, y entonces me callo, me retiro o me convenzo de que mi aporte no vale la pena. Pero hoy quiero recordar, Señor, que Tú no te fijas en la cantidad de lo que doy, sino en el amor con el que lo doy, y que muchas veces lo más pequeño hecho con un corazón entero vale más ante tus ojos que lo más grande hecho a medias.

Hoy escucho en el Evangelio cómo Tú, sentado frente al tesoro del templo, observabas a la gente echar sus monedas, y cómo destacaste a una viuda pobre que echó solamente dos pequeñas monedas, diciendo a tus discípulos: "Esta viuda pobre ha echado en el arca más que todos los demás, porque ellos han dado de lo que les sobraba, pero ella, en su pobreza, ha echado todo lo que tenía para vivir". Qué consuelo me da esa palabra, mi Dios, porque me recuerda que lo importante no es lo que se ve por fuera, sino el corazón con el que se entrega cada cosa, por pequeña que parezca.

Acudo también a ti, Madre Santísima, modelo perfecto de quien lo entregó todo en silencio, sin que nadie viera lo grande de tu ofrenda. Tú no diste dos monedas, María: te diste a ti misma entera, con tu sí, con tu vida, con tu corazón abierto hasta la cruz. Enséñame a vivir como tú, Madre, ofreciéndole a Dios mi día sin ruido, sin esperar reconocimientos y sin medir lo que entrego. Te pido, mi Dios, por todas las personas que dan todo lo que tienen sin que nadie lo note: las madres que renuncian a sí mismas por sus hijos, los cuidadores que sostienen vidas en silencio, los que ayudan sin pedir nada a cambio. Bendícelos, Señor, porque para Ti su entrega es TODO. Pongo este sábado en tus manos, queriendo darte lo poco que tengo con un corazón entero.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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