Oración del día
Oración del Miércoles 27 de mayo
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor mío y Dios mío,
en esta mañana de miércoles vengo a Ti reconociendo cuántas veces, sin darme cuenta, me dejo llevar por el deseo de sobresalir, de tener razón, de ser reconocido o de estar por encima de los demás. Tú sabes, mi Dios, lo profundo que es ese impulso en el corazón humano, ese querer demostrar lo que valgo, ese compararme con los otros, ese buscar mi propio espacio aunque sea a costa del lugar que le corresponde al de al lado. Pero Tú me llamas hoy a algo distinto, mi Dios, a una grandeza que no se mide por los aplausos ni por los puestos, sino por la capacidad de inclinarme y de servir con un corazón sincero.
Hoy escucho en el Evangelio una palabra tuya que da vuelta a la lógica del mundo, cuando, viendo a tus discípulos discutiendo por los primeros puestos, les dijiste: "El que quiera ser el primero, que sea servidor de todos, porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos". Esa palabra, Señor, me confronta y me ordena por dentro. Tú, siendo el Maestro, te hiciste el último; siendo el Señor, te hiciste servidor; siendo Dios, te abajaste hasta dar la vida. Y a mí, que tantas veces busco la comodidad, me pides justo lo contrario: salir de mí mismo y poner mi vida al servicio de los demás.
Hoy te pido, mi Dios, que sanes en mí esa necesidad de figurar, de competir o de imponerme, y que me regales un corazón humilde y disponible. Hazme servidor en mi familia, en mi trabajo, con las personas que me rodean, con quienes necesitan una mano sin pedirla y con quienes nadie quiere ver. Te pido también, Señor, por todas las personas que hoy sirven en silencio, sin reconocimiento ni recompensa: padres, madres, abuelos, cuidadores, enfermeros, maestros y tantos otros que sostienen el mundo con gestos sencillos. Bendícelos uno por uno y hazles sentir que TODO lo que hacen por amor tiene un valor inmenso a tus ojos. Pongo este día en tus manos, dispuesto a vivirlo como Tú lo viviste, sirviendo.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy