Oración del día

Oración del Martes 26 de mayo

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En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.

Señor mío y Dios mío,

en esta mañana de martes vengo a Ti reconociendo todo lo que has puesto en mis manos y todo lo que también, a lo largo del tiempo, me has pedido soltar. Tú sabes, mi Dios, cuántas veces me ha costado dejar atrás cosas, costumbres, comodidades o seguridades que yo creía indispensables para ser feliz. Pero también sé, Señor, que cada vez que he tenido el valor de soltar algo por seguirte a Ti, mi vida se ha llenado de una paz nueva y de una alegría que no esperaba, esa alegría que solo Tú sabes dar a quienes confían sin reservas en tu amor.

Hoy escucho en el Evangelio una promesa tuya que me anima profundamente, cuando Pedro te dijo: "Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido", y Tú le respondiste que nadie que haya dejado algo por Ti y por el Evangelio dejará de recibir el ciento por uno, ya desde esta vida. Cuántas veces, mi Dios, me angustio creyendo que seguirte significa perder, cuando en realidad seguirte siempre significa ganar mucho más de lo que un día decidí entregar. Sáname, Señor, de esa mentalidad mezquina que solo mide lo que se pierde y no alcanza a ver lo que se recibe. Dame un corazón generoso, dispuesto a soltar lo que tenga que soltar, sabiendo que Tú nunca pides en vano y que nunca te quedas a deber a quienes te aman.

Te pido también, mi Dios, que me ayudes a vivir este día con la alegría sencilla y luminosa con la que vivió San Felipe Neri, ese santo que sabía que la santidad no está reñida con el buen humor, ni con la cercanía a los demás, ni con un corazón ligero y libre. Te pido por todas las personas que hoy están renunciando a algo importante por amor a Ti: los que dejan trabajos cómodos por seguir tu voluntad, los que cuidan a otros sin recibir reconocimiento, los que perdonan sin recibir disculpas y los que siguen creyendo aunque les cueste. Recompénsalos, Señor, con el ciento por uno que prometiste, y haz que su entrega NUNCA quede sin fruto. Pongo este día en tus manos, confiado de que contigo no se pierde nada.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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