Oración del día
Oración del Viernes 1 de mayo
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Señor Jesús,
hoy dijiste las palabras que más necesito escuchar cuando el miedo me aprieta el pecho y la incertidumbre me roba el aire, No se turbe su corazón, Crean en Dios, crean también en mí.
Mi corazón se turba, Señor. Se turba con las noticias que no paran de empeorar, con la incertidumbre que se extiende como niebla sobre todo lo que intento planificar, con el peso de lo que no puedo controlar por más que lo intente. Se turba de madrugada cuando el silencio amplifica los miedos hasta hacerlos parecer gigantes, y a veces no se calma hasta bien entrada la noche cuando el cansancio le gana a la ansiedad. Y tú no me pides que deje de sentir ni que finja fortaleza que no tengo. Me pides que crea. Que en medio de la turbación, plante los pies en la confianza como quien clava una estaca en tierra firme mientras el viento ruge alrededor.
En la casa de mi Padre hay muchas moradas. Si no fuera así, te lo habría dicho. Voy a prepararles un lugar. Señor, esa promesa me conmueve hasta los huesos. No solo me salvas, me preparas un hogar. No solo me perdonas, me esperas con un lugar listo, pensado para mí, diseñado con el cuidado de quien ama sin medida.
Tú eres el camino, la verdad y la vida. No un camino entre muchos que llegan al mismo destino, EL camino. No una verdad relativa que cambia según la época o la conveniencia, LA verdad. No una vida parcial que se apaga con el último suspiro, LA vida, completa, eterna, desbordante.
Padre, hay días en que busco atajos y me pierdo en rutas que prometen rapidez pero entregan vacío y confusión. Días en que la verdad me parece dura y prefiero la ilusión que no exige nada pero tampoco entrega nada. Días en que sobrevivo en vez de vivir, y llamo vida a lo que apenas es rutina con pausas para respirar. Pero hoy vuelvo al camino que eres tú. Vuelvo a la verdad que libera aunque duela porque la libertad verdadera nunca es gratuita. Vuelvo a la vida que se desborda cuando dejo de retenerla con las manos cerradas y la ofrezco con las palmas abiertas.
Bendito seas, Señor, camino que no se desvía, verdad que no engaña, vida que NUNCA se acaba.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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Santo RosarioLos misterios de hoy