Oración del día
Oración del día - Martes 14 de abril
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Dios vivo,
tu Espíritu sopla donde quiere y yo apenas alcanzo a escuchar su rumor. No sé de dónde viene ni adónde va, pero sé que cuando pasa por mi vida algo cambia, algo se sacude, algo que estaba muerto empieza a respirar de nuevo.
Enséñame a nacer otra vez. No de golpe, no con una sola decisión heroica, sino cada mañana, en lo pequeño, en la entrega callada que nadie aplaude. Porque yo me aferro a lo que conozco, Señor, y lo nuevo me da miedo. Prefiero la oscuridad familiar antes que la luz que me exija cambiar. Y sin embargo, tú sigues llamándome hacia arriba, hacia lo que todavía no comprendo.
Tú que descendiste del cielo para ser levantado en un madero, haz que yo levante los ojos hacia ti cuando la serpiente del desánimo muerda mis días. Así como aquel pueblo enfermo en el desierto encontró sanación mirando hacia lo alto, yo también quiero buscar mi cura en tu cruz y en tu resurrección. Porque toda sanación verdadera empieza cuando dejo de mirarme a mí mismo y te miro a ti.
Padre, los primeros que creyeron en tu Hijo lo dejaron todo en común. Tenían un solo corazón. No reclamaban nada como propio. ¿Cuándo fue que yo empecé a acumular y a cerrar la mano? Me cuesta soltar, me cuesta compartir, me cuesta confiar en que si doy no me va a faltar. Rompe esa lógica mezquina que me empobrece el alma aunque me llene los bolsillos.
En este tiempo de Pascua, cuando la piedra del sepulcro ya fue removida y la muerte ya no tiene la última palabra, dame la audacia de vivir como resucitado. Que no camine por el mundo con cara de derrota cuando tú ya venciste. Que no mendigue migajas de esperanza cuando tú me ofreces vida eterna.
Hazme testigo de lo que he visto y oído, aunque el mundo no reciba mi testimonio. Que mi vida hable más fuerte que mis argumentos. Que la manera en que trato al prójimo sea prueba suficiente de que algo sobrenatural me habita.
Señor Jesús, tú que fuiste levantado para que todo el que crea tenga vida sin fin, sostenme en la fe cuando la duda pese más que la certeza. No me sueltes. No me dejes caer en la costumbre de creerte sin que eso me transforme.
Gloria a ti, Dios que soplas vida nueva sobre el barro viejo que soy.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

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