Oración del día

Oración del día - Domingo 1 de marzo

3 minLeer es gratisAudio con Bendita Pro

En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.

Dios Todopoderoso,

tú que hablas desde la nube y desde el silencio, inclina tu oído hacia mí en este día. Soy pequeño ante ti, y lo poco que tengo de bueno viene de tu mano.

Este segundo domingo de Cuaresma me encuentra hambriento de ti, aunque a veces ni yo mismo lo reconozca. Vivo distraído, Señor. Lleno mis horas de ruido y de afán, y después me pregunto por qué siento el alma vacía. Tú me llamas a subir al monte, a apartarme del trajín para encontrarme contigo, pero yo prefiero quedarme abajo, donde todo me resulta conocido y cómodo.
Perdona mi tibieza.

Sé que has prometido no abandonarme, y aun así actúo como huérfano. Tomo decisiones como si todo dependiera de mí, cargo angustias que no me corresponden y olvido que tu brazo nunca se ha acortado. ¿Hasta cuándo viviré como si no tuviera Padre?

Dame ojos nuevos para ver lo que tú ves. Donde yo veo fracaso, tú ves proceso. Donde yo veo fin, tú ya preparaste un comienzo. Mi entendimiento es corto, pero tu sabiduría abarca todas las cosas, y en ella quiero descansar.
Te pido también por los que hoy no tienen fuerzas ni para pedir. Por el que despertó con un peso que no puede explicar. Por el que trabaja sin descanso y apenas alcanza. Señor, que tu justicia no tarde, y que mientras llega, tu consuelo sea real para los que más lo necesitan.

Líbrame de juzgar al que cae, porque mi pie también resbala. Líbrame del orgullo que se disfraza de piedad y de la fe que se queda solo en palabras. Quiero una fe que duela, que cueste, que me transforme de adentro hacia afuera, aunque el proceso sea lento y difícil.

Tú eres el mismo Dios que llamó a Abraham sin darle un mapa, y Abraham caminó. Que yo también camine confiando en tu voz, aunque no vea el destino completo.
Todo lo que soy y lo que tengo te lo devuelvo hoy con gratitud. Que mi vida entera sea una respuesta a tu gracia, torpe pero sincera.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

También hoy