Novena · 9 días
Novena a Santa Teresita del Niño Jesús
Nueve días con Santa Teresita y su caminito
Rézala en Bendita con una voz cálida y un recordatorio cada día, para no perder el ritmo.
Hacerse pequeños como un niño
Día primero de la Novena a Santa Teresita del Niño Jesús.
— Señal de la Cruz —
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
— Oración inicial —
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los dones con que llenaste a Teresita del Niño Jesús, Tu sierva, en los 24 años que vivió en este mundo; y por los méritos de esta santa tan querida, te pido con todo el corazón la gracia que necesito, si es conforme a Tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma. Amén.
— Consideración del día —
(Mateo 18, 3)
«En verdad les digo que, si no cambian de corazón y se hacen como niños pequeños, no entrarán en el reino de los cielos».
Los discípulos preguntan quién es el más importante en el reino de los cielos. Jesús llama a un niño, lo pone en medio de ellos y les da esta respuesta.
Teresa Martin nació en Alençon en 1873, y a los quince años entró en el Carmelo de Lisieux. Allí descubrió lo que llamó su caminito: ir a Dios con la confianza de un niño, que lo espera todo de su padre.
Hacerse pequeño es reconocer que no podemos salvarnos solos. El niño confía en su padre y se deja llevar.
También tú puedes empezar hoy este camino. Ponte delante de Dios como un hijo pequeño, con tus límites, y confía en su amor.
Padre, dame un corazón sencillo y confiado como el de un niño.
(Pide la gracia que deseas alcanzar.)
— Los veinticuatro Glorias —
(Rezamos veinticuatro Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los veinticuatro años de vida de Santa Teresita.)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
— Jaculatoria —
Santa Teresita, escucha con bondad nuestras súplicas.
Como un niño en brazos de su madre
Día segundo de la Novena a Santa Teresita del Niño Jesús.
— Señal de la Cruz —
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
— Oración inicial —
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los dones con que llenaste a Teresita del Niño Jesús, Tu sierva, en los 24 años que vivió en este mundo; y por los méritos de esta santa tan querida, te pido con todo el corazón la gracia que necesito, si es conforme a Tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma. Amén.
— Consideración del día —
(Salmo 131 (130), 2)
«He serenado y hecho callar mi alma, como un niño destetado en brazos de su madre».
El salmista no va detrás de grandezas. Ha aprendido a descansar en Dios como un niño en brazos de su madre.
Teresita perdió a su madre cuando tenía cuatro años. Fue una niña muy sensible, y le costaba dominar sus emociones. En la Navidad de 1886 recibió una gracia que ella llamó su conversión, y desde entonces empezó a olvidarse de sí misma para pensar en los demás.
Su paz nacía de saberse en las manos de Dios, también en los días oscuros. En la prueba seguía confiando, como el niño que no ve el camino y va de la mano de su madre.
También tú tienes días de inquietud. Quédate un rato en calma delante de Dios, deja en sus manos lo que te preocupa y descansa en él.
Señor, serena mi alma y enséñame a descansar en Ti.
(Pide la gracia que deseas alcanzar.)
— Los veinticuatro Glorias —
(Rezamos veinticuatro Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los veinticuatro años de vida de Santa Teresita.)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
— Jaculatoria —
Santa Teresita, escucha con bondad nuestras súplicas.
Los brazos de Jesús
Día tercero de la Novena a Santa Teresita del Niño Jesús.
— Señal de la Cruz —
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
— Oración inicial —
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los dones con que llenaste a Teresita del Niño Jesús, Tu sierva, en los 24 años que vivió en este mundo; y por los méritos de esta santa tan querida, te pido con todo el corazón la gracia que necesito, si es conforme a Tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma. Amén.
— Consideración del día —
(Isaías 66, 13)
«Como a un hijo a quien su madre consuela, así los consolaré yo a ustedes».
Por medio del profeta, Dios promete a su pueblo el consuelo de una madre, que lleva a sus hijos en brazos y los acaricia sobre las rodillas.
Teresita leyó estas palabras cuando buscaba cómo llegar a Dios, sabiéndose pequeña. También la animó una frase del libro de los Proverbios: «Si alguno es pequeño, que venga a mí». Vivía en un tiempo de inventos, y escribió que el ascensor que había de subirla al cielo eran los brazos de Jesús.
Para subir le bastaba seguir siendo pequeña y dejarse llevar. Lo que ella no podía hacer, lo haría el amor de Jesús.
También tú te cansas de tus esfuerzos y de tus caídas. Ponte en los brazos de Jesús y deja que él te lleve. Él conoce tu debilidad.
Señor Jesús, llévame en Tus brazos hacia el Padre.
(Pide la gracia que deseas alcanzar.)
— Los veinticuatro Glorias —
(Rezamos veinticuatro Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los veinticuatro años de vida de Santa Teresita.)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
— Jaculatoria —
Santa Teresita, escucha con bondad nuestras súplicas.
Todo lo que tenía para vivir
Día cuarto de la Novena a Santa Teresita del Niño Jesús.
— Señal de la Cruz —
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
— Oración inicial —
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los dones con que llenaste a Teresita del Niño Jesús, Tu sierva, en los 24 años que vivió en este mundo; y por los méritos de esta santa tan querida, te pido con todo el corazón la gracia que necesito, si es conforme a Tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma. Amén.
— Consideración del día —
(Lucas 21, 3)
«Les digo de verdad que esta pobre viuda echó más que todos».
Jesús mira las ofrendas del templo y se fija en dos monedas pequeñas. Los ricos daban de lo que les sobraba. Aquella viuda dio más que nadie, porque dio todo lo que tenía para vivir.
En el Carmelo, Teresita no hizo cosas extraordinarias. Cumplía los oficios que le confiaban y ofrecía a Dios los pequeños sacrificios de cada día. Su vida se pareció a la de tantas personas que nadie conoce.
Para ella nada era pequeño si se hacía por amor. Así daba a Dios todo, en lo de cada día. Ante él cuenta el amor con que se hace cada cosa.
También tú tienes muchas ocasiones pequeñas: una sonrisa, un servicio, una palabra amable, una molestia soportada sin quejarte. Ofrécelas hoy a Dios; basta que él lo sepa.
Señor, que te ofrezca con amor lo pequeño de cada día.
(Pide la gracia que deseas alcanzar.)
— Los veinticuatro Glorias —
(Rezamos veinticuatro Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los veinticuatro años de vida de Santa Teresita.)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
— Jaculatoria —
Santa Teresita, escucha con bondad nuestras súplicas.
Las misericordias del Señor
Día quinto de la Novena a Santa Teresita del Niño Jesús.
— Señal de la Cruz —
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
— Oración inicial —
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los dones con que llenaste a Teresita del Niño Jesús, Tu sierva, en los 24 años que vivió en este mundo; y por los méritos de esta santa tan querida, te pido con todo el corazón la gracia que necesito, si es conforme a Tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma. Amén.
— Consideración del día —
(Salmo 103 (102), 13)
«Como un padre tiene entrañas de ternura con sus hijos, así tiene el Señor entrañas de ternura con quienes lo temen».
El salmo canta a un Dios que perdona todas las culpas y no nos trata como merecemos. Su amor es el de un padre.
Teresita puso toda su confianza en la misericordia de Dios. En 1887, con catorce años, rezó por Henri Pranzini, un condenado a muerte que no daba señales de arrepentimiento, y supo después que antes de morir había besado el crucifijo.
El día de la Santísima Trinidad de 1895 se ofreció al amor misericordioso de Dios. Estaba convencida de que ese amor es más grande que cualquier pecado.
También tú puedes confiar así. Acércate a Dios sin miedo, con tus faltas, y reza por los que están lejos de él. Dios espera siempre al que vuelve.
Señor, confío en Tu misericordia; ten piedad de mí y de todos los pecadores.
(Pide la gracia que deseas alcanzar.)
— Los veinticuatro Glorias —
(Rezamos veinticuatro Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los veinticuatro años de vida de Santa Teresita.)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
— Jaculatoria —
Santa Teresita, escucha con bondad nuestras súplicas.
Mi vocación es el amor
Día sexto de la Novena a Santa Teresita del Niño Jesús.
— Señal de la Cruz —
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
— Oración inicial —
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los dones con que llenaste a Teresita del Niño Jesús, Tu sierva, en los 24 años que vivió en este mundo; y por los méritos de esta santa tan querida, te pido con todo el corazón la gracia que necesito, si es conforme a Tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma. Amén.
— Consideración del día —
(1 Corintios 12, 31)
«Deseen con ardor los dones más altos. Pero voy a enseñarles un camino que está por encima de todo».
San Pablo habla de los dones que hay en la Iglesia, y después muestra un camino más alto: el amor, sin el cual nada vale.
En septiembre de 1896, durante su retiro, Teresita sentía muchos deseos a la vez: quería ser misionera, mártir, sacerdote, doctora. Leyendo estas páginas de san Pablo encontró la respuesta, y escribió: «¡Mi vocación es el amor!».
Entendió que en el corazón de la Iglesia está el amor, y que amando podía servir a toda la Iglesia desde su convento. En 1997, Juan Pablo II la declaró doctora de la Iglesia.
También tú tienes una vocación, y todas se resumen en amar. Haz hoy con amor lo que te toca hacer, aunque nadie lo vea.
Señor, que mi vida entera sea amor a Ti y a los demás.
(Pide la gracia que deseas alcanzar.)
— Los veinticuatro Glorias —
(Rezamos veinticuatro Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los veinticuatro años de vida de Santa Teresita.)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
— Jaculatoria —
Santa Teresita, escucha con bondad nuestras súplicas.
Ámense como yo los amé
Día séptimo de la Novena a Santa Teresita del Niño Jesús.
— Señal de la Cruz —
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
— Oración inicial —
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los dones con que llenaste a Teresita del Niño Jesús, Tu sierva, en los 24 años que vivió en este mundo; y por los méritos de esta santa tan querida, te pido con todo el corazón la gracia que necesito, si es conforme a Tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma. Amén.
— Consideración del día —
(Juan 15, 12)
«Este es mi mandamiento: que se amen entre ustedes como yo los amé».
La última noche, antes de la Pasión, Jesús da a sus discípulos su mandamiento: amarse con el mismo amor con que él los amó. Es un amor que se da sin esperar nada a cambio.
En el Carmelo, Teresita procuró hacer el bien a sus hermanas, sobre todo a las de carácter más difícil. No esperaba a sentir simpatía para hacerles el bien, porque la caridad se muestra en las obras.
Para ella, amar era buscar el bien del otro en lo concreto: callar un reproche, prestar un servicio, disculpar una falta. Así se ama como Jesús.
También tú convives con personas que te cuestan. Pídele a Jesús que te dé su amor por ellas, y haz hoy un gesto de bondad con una de ellas.
Jesús, enséñame a amar a los demás como Tú me amas.
(Pide la gracia que deseas alcanzar.)
— Los veinticuatro Glorias —
(Rezamos veinticuatro Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los veinticuatro años de vida de Santa Teresita.)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
— Jaculatoria —
Santa Teresita, escucha con bondad nuestras súplicas.
Rueguen al dueño de la cosecha
Día octavo de la Novena a Santa Teresita del Niño Jesús.
— Señal de la Cruz —
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
— Oración inicial —
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los dones con que llenaste a Teresita del Niño Jesús, Tu sierva, en los 24 años que vivió en este mundo; y por los méritos de esta santa tan querida, te pido con todo el corazón la gracia que necesito, si es conforme a Tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma. Amén.
— Consideración del día —
(Lucas 10, 2)
«La cosecha es abundante y los trabajadores, pocos; rueguen, pues, al dueño de la cosecha que mande trabajadores a su cosecha».
Jesús envía a sus discípulos a anunciar el Reino y les pide que recen por los que trabajan en la misión.
Teresita no salió de su convento desde que entró, y en 1927 la Iglesia la proclamó patrona de las misiones, junto con san Francisco Javier. Rezaba y ofrecía sus sacrificios por los sacerdotes y los misioneros.
Le confiaron como hermanos espirituales a un seminarista que se preparaba para las misiones y a un sacerdote misionero. Les escribía y los sostenía con su oración.
También tú puedes ayudar a la misión de la Iglesia desde donde estás. Reza hoy por un sacerdote, por un misionero o por alguien que no conoce a Dios. Tu oración también sostiene la misión.
Señor, envía trabajadores a Tu cosecha y bendice a los que anuncian Tu Evangelio.
(Pide la gracia que deseas alcanzar.)
— Los veinticuatro Glorias —
(Rezamos veinticuatro Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los veinticuatro años de vida de Santa Teresita.)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
— Jaculatoria —
Santa Teresita, escucha con bondad nuestras súplicas.
No hay temor en el amor
Día noveno de la Novena a Santa Teresita del Niño Jesús.
— Señal de la Cruz —
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
— Oración inicial —
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los dones con que llenaste a Teresita del Niño Jesús, Tu sierva, en los 24 años que vivió en este mundo; y por los méritos de esta santa tan querida, te pido con todo el corazón la gracia que necesito, si es conforme a Tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma. Amén.
— Consideración del día —
(1 Juan 4, 18)
«En el amor no cabe el temor; más bien, el amor perfecto arroja fuera el temor».
San Juan enseña que quien vive en el amor de Dios no tiene miedo, porque el amor perfecto echa fuera el temor. Ese amor se aprende confiando en Dios cada día.
Teresita cayó gravemente enferma y sufrió mucho en sus últimos meses. Pasó también por una prueba de la fe que duró hasta su muerte, y siguió amando a Dios en la oscuridad.
Sus hermanas y otras religiosas recogieron sus palabras de aquellos meses. Murió el 30 de septiembre de 1897, con veinticuatro años. Sus últimas palabras fueron: «Dios mío, te amo».
También tú tienes miedos, también ante la muerte. Pon tu confianza en el amor de Dios, que es más fuerte que el temor. Él no abandona a los que confían en él.
Señor, que viva y muera en Tu amor, y que Santa Teresita me acompañe hasta Ti.
(Pide la gracia que deseas alcanzar.)
— Los veinticuatro Glorias —
(Rezamos veinticuatro Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los veinticuatro años de vida de Santa Teresita.)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
— Jaculatoria —
Santa Teresita, escucha con bondad nuestras súplicas.

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