San Juan de la Cruz, presbítero y doctor de la Iglesia

Oración de alma enamorada

4 minLeer es gratisAudio con Bendita Pro

En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.

Hoy celebramos a San Juan de la Cruz,

sacerdote y doctor de la Iglesia, que junto a Santa Teresa de Jesús renovó el Carmelo y sufrió mucho por esa reforma. Rezamos con sus propias palabras, la oración de un alma enamorada de Dios.

— Oración —
Señor Dios, amado mío, si todavía te acuerdas de mis pecados para no hacer lo que te ando pidiendo, haz en ellos, Dios mío, Tu voluntad, que es lo que yo más quiero; y ejercita Tu bondad y misericordia, y serás conocido en ellos.

Y si es que esperas a mis obras, para por ese medio concederme mi ruego, dámelas Tú y óbramelas; y las penas que Tú quieras aceptar, y hágase.

Y si a las obras mías no esperas, ¿qué esperas, clementísimo Señor mío?, ¿por qué te tardas? Porque si en fin ha de ser gracia y misericordia la que en Tu Hijo te pido, toma mi cornadillo, pues le quieres, y dame este bien, pues que Tú también lo quieres.

¿Quién se podrá librar de los modos y términos bajos, si no le levantas Tú a Ti en pureza de amor, Dios mío? ¿Cómo se levantará a Ti el hombre engendrado y criado en bajezas, si no le levantas Tú, Señor, con la mano que le hiciste?

No me quitarás, Dios mío, lo que una vez me diste en Tu único Hijo Jesucristo, en que me diste todo lo que quiero; por eso me alegraré que no te tardarás, si yo espero.

¿Con qué dilaciones esperas, pues desde luego puedes amar a Dios en tu corazón?

Míos son los cielos y mía es la tierra; mías son las gentes, los justos son míos y míos los pecadores; los ángeles son míos, y la Madre de Dios, y todas las cosas son mías; y el mismo Dios es mío y para mí; porque Cristo es mío y todo para mí.

¿Pues qué pides y buscas, alma mía? Tuyo es todo esto, y todo es para ti.

No te pongas en menos ni repares en migajas que se caen de la mesa de tu Padre; sal fuera y gloríate en tu gloria; escóndete en ella y goza, y alcanzarás las peticiones de tu corazón. San Juan de la Cruz, ruega por nosotros.

Oh Dios, que hiciste de San Juan, Tu confesor y doctor, un amante insigne de la cruz y de la perfecta negación de sí mismo: concédenos que, siguiendo siempre su ejemplo, alcancemos la gloria eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

Mañana, otra

Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

También hoy