San Gil, abad
Glorioso San Gil
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Hoy celebramos a San Gil,
abad, que repartió sus bienes entre los pobres y se retiró a vivir solo con Dios. Cuenta la tradición que en el bosque lo alimentaba una cierva con su leche, y él la protegió cuando los cazadores del rey la perseguían.
— Oración —
Glorioso San Gil, venimos a ti con plena confianza en tu intercesión. Te tenemos una devoción especial, y sabemos que nuestras súplicas le agradarán más a Dios, nuestro Señor, si se las presentas tú, a quien él tanto quiere.
Tu caridad, que refleja la caridad de Dios, te mueve a socorrer al que sufre y a consolar toda pena, siempre que sea para bien de nuestra alma. Mira nuestras penas y necesidades, nuestros trabajos y nuestros buenos deseos.
Alcánzanos que, haciendo el bien e imitando tus virtudes, caminemos cada día más seguros hacia la salvación. Y alcánzanos de Dios, sobre todo, la gracia que hoy te pedimos con confianza (presenta aquí tu petición). San Gil, ruega por nosotros.
Te rogamos, Señor, que nos recomiende ante Ti la intercesión del santo abad Gil, para que alcancemos por su protección lo que no podemos alcanzar por nuestros méritos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Mañana, otra
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