San Buenaventura, obispo y doctor de la Iglesia

Traspasa, dulcísimo Señor Jesús

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Hoy celebramos a San Buenaventura,

fraile franciscano, maestro de teología y doctor de la Iglesia, a quien llaman el Doctor Seráfico. Rezamos con la oración que lleva su nombre y que durante siglos se ha rezado para dar gracias después de comulgar.

— Oración —
Traspasa, dulcísimo Señor Jesús, lo más hondo de mi alma con la herida suavísima y saludable de Tu amor y con una caridad verdadera, serena y santa como la de los apóstoles, para que mi alma languidezca y se deshaga siempre, solo de amor y de deseo de Ti.

Que te anhele y desfallezca por Tus atrios, y desee partir de este mundo para estar Contigo. Concede a mi alma que sienta hambre de Ti, Pan de los ángeles y alimento de las almas santas, nuestro pan de cada día, superior a todo alimento, que tiene toda dulzura y todo sabor y todo el deleite de la suavidad.

Que mi corazón tenga siempre hambre de Ti, a quien los ángeles desean contemplar, y se alimente de Ti, y que lo más íntimo de mi alma se llene de la dulzura de Tu sabor.

Que siempre tenga sed de Ti, fuente de la vida, fuente de sabiduría y de ciencia, fuente de luz eterna, torrente de gozo, plenitud de la casa de Dios.

Que siempre te desee y te busque, te encuentre, camine hacia Ti y llegue a Ti; que piense en Ti y hable de Ti, y que todo lo haga para alabar y glorificar Tu nombre, con humildad y con prudencia, con amor y alegría, con prontitud y con afecto, perseverando hasta el final.

Que solo Tú seas siempre mi esperanza y toda mi confianza,

mis riquezas y mi deleite, mi alegría y mi gozo,

mi descanso y mi sosiego, mi paz, mi suavidad, mi fragancia y mi dulzura,

mi alimento y mi sustento, mi refugio y mi ayuda,

mi sabiduría, mi herencia, mi posesión y mi tesoro,

en quien mi mente y mi corazón estén siempre fijos y firmes, y arraigados sin moverse jamás.

San Buenaventura, ruega por nosotros.

Amén.

Mañana, otra

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