María Auxiliadora
Oh Santísima e Inmaculada Virgen María
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Hoy celebramos a María Auxiliadora,
Auxilio de los cristianos. El papa Pío VII, al volver a Roma tras años de prisión, instituyó esta fiesta para dar gracias a la Virgen, y Don Bosco extendió su devoción por todo el mundo.
— Oración —
Oh Santísima e Inmaculada Virgen María, tiernísima Madre nuestra y poderoso Auxilio de los cristianos: nos consagramos por entero a tu dulce amor y a tu santo servicio.
Te consagramos la mente con sus pensamientos, el corazón con sus afectos, el cuerpo con sus sentidos y con todas sus fuerzas, y prometemos trabajar siempre a mayor gloria de Dios y por la salvación de las almas.
Y tú, Virgen incomparable, que siempre has sido la Auxiliadora del pueblo cristiano, sigue mostrándote así, sobre todo en nuestros días.
Te rogamos, dulcísima Madre, que mires siempre con compasión a los jóvenes, expuestos a tantos peligros, y a los pobres pecadores y a los moribundos. Sé para todos, oh María, dulce esperanza, Madre de misericordia y puerta del cielo.
Y también por nosotros te suplicamos, gran Madre de Dios: enséñanos a copiar en nosotros tus virtudes, sobre todo la modestia angelical, la humildad profunda y la caridad ardiente.
Que así, en cuanto podamos, con nuestra conducta, con nuestras palabras y con nuestro ejemplo, seamos en medio del mundo una imagen viva de Jesús, tu Hijo bendito; que te demos a conocer y a amar, y que podamos salvar muchas almas.
Haz también, oh María Auxiliadora, que todos estemos reunidos bajo tu manto de Madre, y que en las tentaciones te invoquemos enseguida y con confianza.
Haz, en fin, que al pensar en ti, tan buena, tan amable y tan querida, y al recordar el amor que tienes a tus devotos, encontremos tanto consuelo que salgamos vencedores contra los enemigos del alma, en vida y en muerte. Y que un día, en el cielo, podamos estar a tu alrededor como una corona.
María, Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
Dios todopoderoso y misericordioso, que de un modo admirable hiciste de la santísima Virgen María un auxilio perpetuo para defender al pueblo cristiano: concédenos, en Tu bondad, que, protegidos con tal amparo mientras luchamos en esta vida, alcancemos en la hora de la muerte la victoria sobre el enemigo maligno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Oración del díaNueva cada mañana
Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy