Último día del año
Te damos gracias, Señor, por este año
En Bendita puedes escucharla con una voz cálida, también con el teléfono bloqueado.
Hoy termina el año. Reunidos en familia antes de la medianoche, damos gracias a Dios por todo lo que nos dio y lo alabamos con el Te Deum, el himno con que la Iglesia despide cada año.
— Oración —
Señor Dios nuestro, al terminar este año nos reunimos en familia para darte gracias. A cada intención respondemos juntos: Te damos gracias, Señor.
Por la vida y la salud que nos diste este año.
Te damos gracias, Señor.
Por nuestra casa, por el pan de cada día y por el trabajo de nuestras manos.
Te damos gracias, Señor.
Por los que llegaron a nuestra familia y por la vida de los que ya partieron.
Te damos gracias, Señor.
Por las alegrías que vivimos juntos y por las pruebas en que no nos dejaste solos.
Te damos gracias, Señor.
Perdónanos el daño que nos hicimos unos a otros, y danos un corazón dispuesto a empezar de nuevo.
(nombra en voz alta algo por lo que das gracias; en familia, cada uno el suyo)
A Ti, oh Dios, te alabamos, a Ti, Señor, te reconocemos. A Ti, Padre eterno, te venera toda la tierra.
A Ti te cantan todos los ángeles, los cielos y todas las potestades. A Ti los querubines y los serafines te aclaman sin cesar: Santo, Santo, Santo, Señor, Dios de los ejércitos. El cielo y la tierra están llenos de la grandeza de Tu gloria.
A Ti te alaba el glorioso coro de los apóstoles, la multitud de los profetas, digna de alabanza, el ejército de los mártires, vestidos de blanco. Por toda la tierra, la santa Iglesia te proclama, Padre de majestad sin medida, a Tu Hijo verdadero y único, digno de adoración, y al Espíritu Santo, el Consolador.
Tú eres el Rey de la gloria, oh Cristo, Tú eres el Hijo eterno del Padre. Tú, para liberar al hombre, te hiciste uno de nosotros, y no rechazaste el seno de la Virgen.
Tú, vencido el aguijón de la muerte, abriste a los creyentes el reino de los cielos. Tú estás sentado a la derecha de Dios, en la gloria del Padre. Creemos que vendrás a juzgarnos, por eso te pedimos: ven en ayuda de Tus siervos, a quienes redimiste con Tu sangre preciosa.
Haz que en la gloria eterna seamos contados entre Tus santos. Salva a Tu pueblo, Señor, y bendice Tu heredad, guíalos, y enaltécelos para siempre. Cada día te bendecimos, y alabamos Tu nombre por los siglos de los siglos.
Dígnate, Señor, guardarnos hoy sin pecado, ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros. Que Tu misericordia, Señor, descienda sobre nosotros, como lo esperamos de Ti. En Ti, Señor, he puesto mi esperanza, no quede yo confundido para siempre.
Amén.
Mañana, otra
Cada mañana hay una oración nueva y el Evangelio del día. Bendita te avisa a la hora que elijas.

Oración del díaNueva cada mañana
Evangelio del díaCon su reflexión
Santo RosarioLos misterios de hoy